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Zaragoza, Aragón, Spain
Sindicalista de UGT Zaragoza entre 1977 a 2006. Periodo en el que fue uno de los refundadores de UGT Zaragoza, Sº de Acción Reivindicativa de UGT Zaragoza, Sº General de UGT en General Motors España, Presidente del Comité de Empresa de GM España, Sº General de UGT Metal Zaragoza, miembro del Comité Confederal de UGT y formó parte del Comité Europeo y Mundial de General Motors .

viernes, 3 de febrero de 2017

El liberalismo no es izquierda



Vuelve el honor perdido. Regresa el candidato de la militancia, Pedro Sánchez, pronunciando estas bonitas palabras: "Será un honor liderar el proyecto colectivo de los militantes y simpatizantes, más críticos con la actual dirección provisional". Fue el día 28 de enero (28-E), en un acto en Dos Hermanas (Sevilla) con 2000 simpatizantes. Dijo tener más experiencia y ganas que nunca. Recordando que, “llegó la hora de que digamos alto y claro que la militancia es la máxima autoridad”. Su modelo de partido es, “independiente, federal y laico”. Habrá dos opciones para la militancia: “Un PSOE de las bases coherente y creíble”, y “un PSOE de las élites dispuesto a pactar con el PP”.

Para Sánchez, el adversario natural de los socialistas son las políticas neoliberales de la derecha y se comprometió a devolver el partido “a la senda que nunca debíamos abandonar, un PSOE autónomo, creíble, de izquierdas, porque somos la alternativa, no los subalternos”.

En el encuentro del día 1 de febrero de Pedro, con los afiliados de Castellón, donde nuevamente se sobrepasaron ampliamente las perspectivas de asistencia; Sánchez dijo que quiere un PSOE de izquierdas, feminista, ecologista, juvenil y unido”. Toda una declaración que, hace muy difícil de poderla superar, a los demás candidatos que pueda haber.

Sin embargo, en relación con su giro a la izquierda y el frente a las políticas neoliberales de la derecha, ¿qué es lo que en realidad se esta cocinando en el PSOE de las élites? En mi opinión, todo lo contrario a lo pretendido por Sánchez. Según se puede apreciar, se esta forjando un embrión hacia la derecha que, de lograr imponerse, supondrían la caída definitiva y a peso del partido. 

Ahora, parece que se ha desatado la fiebre, de parecerse al Partido Demócrata de EEUU, al que se llega a calificar como socialdemócrata, cuando en la izquierda generalmente pensamos que  allí hay dos partidos de derechas con un solo modelo ideológico: el liberal y el neoliberal. Uno más conservador que el otro, pero ambos al servicio del capital. El socialismo democratico, la socialdemocracia, es otra cosa como en función de los sistemas de Estado del bienestar implantados se pueden valorar.  

En el libro, La crisis de la socialdemocracia ¿qué crisis? De, Ignacio Urquizu, se puede leer: “Algunos proyectos políticos de los noventa, como fueron la Tercera Vía de Tony Blair y Bill Clinton, ocuparon incluso posiciones ideológicas más propias de partidos conservadores. En el tipo de Estado del bienestar anglosajón o liberal, en países como Estados Unidos, las clases medias no reciben ayudas públicas y obtienen la educación, la sanidad o las pensiones en el mercado privado”. ¿Esto es socialdemocracia? Yo no la quiero.

Así, no me extraña el que la filosofa estadounidense, Nancy Fraser, diga en su artículo “El final del neoliberalismo progresista”: “En lo que a mi respecta, no derramé ninguna lágrima por la derrota del neoliberalismo progresista (de Hillary Clinton). Es verdad, hay mucho que temer en una administración Trump racista, antiemigrante y antiecológica. En esta situación, no solo hay peligros, también oportunidades: La posibilidad de construir una Nueva Izquierda”. Que en España, Europa y el mundo ocurra lo mismo.

Por su parte, José Carlos Díez -elegido por la Gestora para que dirija el programa económico que el Partido Socialista presentará en el 39º Congreso-, en su libro: "La economía no da la felicidad pero ayuda a conseguirla”, escribe: “Yo me identifico con los valores del Partido Demócrata estadounidense, con figuras como John F. Kennedy o Barack Obama, así como con sus equipos económicos. Me considero un liberal, aunque en el sentido anglosajón”. Ya sé que  ese modelo no representa el ala más conservadora del liberalismo. No obstante, los liberales de las terceras vías disfrazados de izquierdas, han hundido el socialismo, cuando el liberalismo no es izquierda, ni nunca lo será. Señor Díez, su liberalismo no me interesa, los socialistas somos otra cosa y nos merecemos lo mejor.

La posible candidata, Susana Díaz, viene diciendo: “El PSOE no es ni de izquierdas ni de derechas”. Y suele repetir, “ni de izquierdas ni de derechas”. Lo que me hace preguntar, ¿esta señora es de Izquierdas? Por su parte Pedro Sánchez asegura: “El PSOE es de izquierdas, para gobiernos de izquierdas y hacer políticas de izquierdas”. La diferencia de uno y otro planteamiento ideológico es abismal.

Muchas personas pensamos que si el PSOE continúa inclinado al liberalismo de la derecha, más pronto que tarde desaparecerá o llegará a ser insignificante, como le ha pasado al Pasok en Grecia. Y como le acaba de ocurrir al Partido Socialista francés en las elecciones primarias, por realizar desde el Gobierno la confusa política liberal progresista que no satisface y le va a llevar  a ser el tercero en influencia política en el país galo. Hoy, si la socialdemocracia mundial se quiere salvar, tiene que dar un vistoso y real giro a la izquierda, lo cual en España solo lo puede hacer Pedro Sánchez.   

En Francia, el socialista Bendit Hamon, después de ganar las primarias al socioliberal Manuel Valls, ha afirmado: “La izquierda levanta la cabeza”. En Alemania, él que será candidato socialdemócrata, Martín Schulz, comenta: “El foco central de la política del SPD deben ser los trabajadores, que han hecho posible que Alemania sea una gran potencia económica. Esta gente se han ganado el respeto por lo que han hecho por nuestro país”.

Sí en EEUU, el Partido Demócrata por dejar de defender los intereses de los trabajadores y hacerlo por los valores de los poderosos de Wall Street, gobierna Donald Trump; en España, el supuesto acercamiento del susanismo a las empresas del Ibex-35 produciría el mismo efecto. En consecuencia, la opción sanchista es la mejor para el Partido Socialista y la que yo defiendo.

Pedro es el candidato de la base y el de la salvación del Partido Socialista. Sí no se ve así, los oculistas hacen milagros. En su visita del día 4 a Zaragoza, no podré asistir al acto. Vaya desde aquí... mi más fuerte aplauso.


03.02.2017                                                            Fernando Bolea Rubio
                                                                Sindicalista

viernes, 20 de enero de 2017

Más votos para Sánchez



En el PSOE el que no corre, vuela. Patxi López parecía que era uno de los más firmes apoyos que Pedro Sánchez tenía. Pero como otros que, se van arrastrando por la política para  subsistir económicamente, al final le ha clavado el puñal presentándose él mismo como candidato a la secretaría general; cuando sabe, que no tiene ninguna posibilidad de llegar a ella. Por supuesto, la operación esta siendo un autentico fracaso, porque a los afiliados y militantes no se convencen con engaños, ni marañas; sino con verdades y demostraciones de coherencia, haciendo realidad lo que se piensa y dice.

Principio este, que López no ha seguido en el Parlamento al haberse abstenido para que la derecha de, Mariano Rajoy, gobernará. Sánchez no lo hizo, costándole la secretaría general y el acta de diputado que, es mucho, por ser fiel a sus ideas socialistas, con la simpatía y admiración de las bases.

Durante todo el tiempo, el aparato del partido ha estado maniobrando en contra de Pedro y a favor de la andaluza Susana Díaz. Sin embargo, el resultado ha sido adverso al pretendido, dado que se sabe que entre ella y él las elecciones primarias las ganaría Sánchez, por lo que han debido pretender dividir a los votantes que suponían ganadores, con esta burda maniobra. Detrás de esta argucia, se cree que esta Alfredo Pérez Rubalcaba, con incidencia demostrada en el nuevo aspirante; ocultándose su figura para confundir a los afiliados y con un doble fin en forma de pinza. López le quitaría votos a Pedro y él seguiría apoyando a Díaz para aumentar los suyos. En definitiva, que uno al presentarse le restaría posibilidades a Pedro y el otro también apoyando a su contrincante, como hará en Andalucía en un acto ya anunciado.

Deben pensar que los militantes son cortos de vista y no ven nada. Si bien por lo que observo, no es así ni mucho menos. El rechazo a esta treta es casi unánime. En estos días, Patxi no ha conseguido atraerse mínimamente a los “sanchistas”, demostrándose que su plan es un error. En todo caso, le podría quitar votos a Díaz, si siguen con esta burda maniobra. Como Antonio Pérez Tapias dice: “López podría dividir el voto del sector de Susana Díaz. E incluso habla de una posible convergencia, ya que sus figuras se podrían complementar, al no distanciarse tanto, porque la candidatura de López procede de la estructura del partido”. Añadiendo, pero son las bases las que deben decidir votando: “O aparato o bases socialistas”.

Se sospecha que la convergencia de ambos sería para cubrir el flaco frente susanista de ser una simple candidatura andalucista, que no cubriría todo el territorio nacional. Y menos aún, sí finalmente la gestora no deja votar a los socialistas del PSC en las primarias, como pienso que va a ocurrir. Según el digital Público: “Rubalcaba y Díaz aparcan el pulso (ya conocido) para evitar la fractura norte-sur del PSOE”.

Para solventar ese inconveniente, en 1974 con el objetivo de que Felipe González, le pudiera arrebatar la dirección del partido a Rodolfo Llopis, se formalizó el llamado “pacto del Betis”, el eje Bilbao-Sevilla, un acuerdo entre socialistas vascos y andaluces que se unieron con ese fin. Pues bien, se sospecha que el vasco, Patxi López, se ha podido comprometer a tapar esa grieta del susanismo, reeditando un procedimiento similar. Como siempre he pensado, hay que dudar siempre de los políticos que no tienen otro medio de vida que la política, como en este caso puede ocurrir.

De todas maneras este relato va a terminar pronto. Pedro Sánchez ya ha anunciado que la próxima semana inicia una ruta por toda España para “escuchar a los militantes” y así, anunciar su candidatura al liderazgo del PSOE. En todo caso, tranquilidad y sabiduría. Dejemos que él, maneje los tiempos a su voluntad y conveniencia. ¿Se presentará Susana Díaz a las primarias? Seguro que sí, entre otras cosas debido a la posible perdida de la mayoría electoral que en Andalucía tiene. Según el sondeo del Estudio General de Opinión Pública de Andalucía (Egopa), realizado entre el 3 de noviembre y el 12 de diciembre. El PSOE ganaría las elecciones autonómicas, pero cae casi siete puntos, recibiendo el apoyo del 28,6 % de los andaluces, mientras el PP se quedaría con el 26,2 %. Habría empate técnico PSOE-PP, con la desventaja de que los populares podrían gobernar con Ciudadanos. En estas circunstancias, posiblemente su mejor opción personal sea coger el AVE a Madrid, con la vista puesta en el partido o en el Senado.

Lo mismo ocurre en Asturias, donde el partido se desangra por el papel de Javier Fernández al frente de la gestora, poniendo en peligro la presidencia del Principado. Cuando la política se hace mal, nada puede salir bien. Al final se acabará, en más votos para Sánchez. 

Rosa Luxemburgo decía: “Si no se avanza hacia el socialismo solo queda la barbarie”. El ala derechista del partido no tolera que el partido de un pequeño giro a la izquierda. Por eso hace las barbaries que denunciamos. Pero no lo conseguirán... la fuerza esta en nuestra mano.


20.01.2017                                                       Fernando Bolea Rubio
                                                               Sindicalista

viernes, 6 de enero de 2017

El PSOE sigue cayendo



Susana Díaz continua sin ser querida por los votantes socialistas y en las encuestas electorales el PSOE sigue cayendo. En la de fin de año de Sigma Dos para del diario El Mundo, se puede leer para ella este mal resultado: “El PP, 34,8%, dos puntos más a las últimas elecciones generales de 26-J (junio de 2016); Unidos Podemos, 22,5%, con 1,4% de crecimiento, lograría su anhelado sorpaso a los socialistas que con Pedro Sánchez no consiguió; el PSOE ni siquiera llegaría al 20%, quedándose en el 19,4%, más de tres puntos menos siempre que no sea mayor, porque en política (a día de hoy), tanto El Mundo como El País no son fiables; C´s, 12,6% medio punto menos que en esos comicios. En la valoración de líderes, hasta Mariano Rajoy -siempre en la cola- supera al presidente de la Comisión Gestora socialista, Javier Fernández.

Esto significa que, ha fracasado la estrategia susanista, de dejar gobernar al Partido Popular y simular que por ello se obtenían importantes contrapartidas. El incremento del Salario Mínimo Interprofesional -de los 655,20 euros actuales al mes a 707,60 en 14 pagas-. Dejando el Iprem congelado, en 532,51 euros mensuales -con efecto en ayudas, becas, subvenciones o el subsidio de desempleo, entre otras políticas públicas- es una decepción para los afectados y los sindicatos. De la promesa de Pedro Sánchez de derogar la reforma laboral, se ha pasado a las palabras del ministro Luis de Guindos: “El Gobierno tiene muy claro que el núcleo central de la reforma laboral no se toca, hay un núcleo duro que no se puede modificar, lo que tiene que ver con la negociación colectiva”, casi nada.

Sí va a ser así, solo queda decir muchas gracias Susana Díaz, Fernández Vara, Javier Fernández, Garcia-Page, Ximo Puig, Javier Lambán, por impedir la reposición del sistema laboral; vuestra hazaña de echar a Sánchez, las trabajadoras y los trabajadores os lo agradecerán de por vida.

En la encuesta mencionada, se dan datos que son sumo relevantes. El votante del PSOE prefiere en un 53,8% a Pedro Sánchez frente al 34,7% que votaría a Susana Díaz. El porcentaje de indecisos es bajo, un 11,6%. Entre el votante de Podemos Sánchez arrasa con un 75% frente a un 7,8% que prefiere a Díaz. En los votantes del PP, Díaz arrasa con un 75%. Con los votantes de Ciudadanos Díaz obtiene 48,9% y Sánchez un 25,4%. Así, se refleja que el voto conservador claramente prefiere a Díaz, lo mismo que el progresista y socialista quiere a Sánchez. La mayoría de los españoles cree que se debería celebrar el congreso pendiente lo antes posible. Entre el votante socialista el porcentaje alcanza el 70,1% que pide un “Congreso ya como piden las plataformas críticas”.

Por lo tanto, al susanismo no les salen las cuentas. Un amigo y compañero dice: “El congreso no se hará hasta que las encuestas den ganadora a Susana Díaz o al candidato que ellos designen”. Sabias palabras, porque como se ha publicado: “La gestora del PSOE estira los plazos”. El Comité Federal del día 14, sólo dará la fecha “aproximada” del congreso, para que después la gestora maneje el tiempo a su voluntad.

A lo que se une otro serio inconveniente, dado que el popular Fernando Martínez Maíllo ha declarado esta semana que ve a “Mariano Rajoy gobernando 12 años”. De momento  lleva 5 y si fuera como ha dicho, serían esta y otra legislatura más. Y mientras tanto, ¿qué harían Díaz y su corte de aduladores?¿qué sería de sus salarios públicos? ¿Andalucía los podría seguir manteniendo?

En su momento, Felipe González quiso hacer un partido netamente electoralista y me temo que Díaz sigue con la misma equivocación, buscando la conversión del PSOE en un partido de cuadros. En un partido sin militantes y electoralista. Con la táctica de que cuantos más contrarios a ella se vayan del partido, mejor le irá. Ya ha dado claras muestras en esa dirección: con los críticos, los catalanes de Miquel Iceta, las intenciones del diputado sevillano cercano a Susana, Antonio Pradas, de expulsar a los de la sede pirata de Ferraz.

Como dice Javier Menezo, en su artículo Partidos sin militantes: “Ganar elecciones proporciona fondos  y docenas de empleos públicos. ¿Qué ocurre cuando un dirigente no tiene el poder? ¿Cuándo no puede nombrar ni, lo más importante, destituir? ¿Hay algo que proporcione más lealtad y sitúe a la gente de tu lado que la posibilidad de que los ceses? Ese es el temor que hace dudar a Susana Díaz. Si elige Ferraz, más temprano que tarde debería dejar la Junta de Andalucía, el poder. En el horizonte hay otra piraña en el acuario: perder militantes por despreciarlos y, encima, no llegar”. Como a ella le puede ocurrir.

De un partido sin bases ideológicas se pasa a una opción atrapalotodo, como Podemos quiso ser. Pero no importa, ella llegará y todo cambiará. Como cuando los felipistas decían: “Con 10 minutos de TV, González convence a España”. Toda aquella prepotencia, le llevó a padecer (en diciembre de1988), la histórica y recordada huelga general del 14-D. Que Susana Díaz no olvide... lo que a su paisano le pasó.


6.01.2017                                                                                          Fernando Bolea Rubio
                                                         Sindicalista            

viernes, 23 de diciembre de 2016

Sánchez llena las plazas

Pedro Sánchez ha sacado el PSOE a la calle y llena las plazas. Sin embargo, con otros líderes  no ha sido así. Dado que, cuando se hacían las grandes manifestaciones y protestas, por los recortes en sanidad, educación, en los derechos laborales que el gobierno del Partido Popular impuso, los socialistas estaban avergonzados y temerosos. Eran los años tijera (huelgas generales del 29-M y de 14-N de 2.012, comentadas en este Blog) y de la revolución conservadora de Mariano Rajoy. En esas movilizaciones, los pocos militantes que acompañaban a la pancarta del partido, lo hacían decaídos, mudos, sin querer destacar en nada ni que se vieran mucho las siglas para evitar desprecios.

Yendo yo junto a las banderas  reivindicativas de UGT, recuerdo la imagen deplorable que los compañeros transmitían, que me producía tristeza, dolor, rabia, al preguntarme: ¿Qué como podía ser que el ideario socialista hubiera caído tan bajo, sin apreciarse posibilidades reales de recuperación?

Era tortuoso, la verdad, porque la derecha estaba finiquitando el Estado del bienestar y eliminando derechos laborales que el movimiento sindical y político habíamos conquistado, comportándose el Partido Socialista como un trapo viejo, con el que no se podía contar. Todo era debido, a la desconfianza y decepción que generaron los últimos años de gobierno del socialista José Luis Rodríguez Zapatero, tal como se puede leer en mis artículos: “Reforma laboral y deterioro político” y “Presidencialismo e ideología superficial” de 2010. Hay que situarse en ese contexto, para comprender mejor lo que hoy ocurre.    

Sin embargo, después de la llegada de Pedro, la situación ha cambiado totalmente, tal como se puede apreciar en el alto seguimiento (en Valencia, Asturias, en los demás sitios), que tienen sus actuales actos con los afiliados y simpatizantes, exigiendo elecciones primarias y la celebración del congreso pendiente. El que, Susana Díaz y la comisión gestora quieren dilatar, para ganar tiempo, esperando que cambie la tendencia e internamente se les acepte.


Sí sorprende que, después de haber sido ZP (Zapatero) el principal culpable del descalabro electoral del PSOE, ahora se presente dando directrices internas cogido de la falda de Susana Díaz, que lo ha sacado del cuarto oscuro para que hable bien de ella, como ya hace. ¿Pero esta gente cuando va a dejar de querer manipular el partido? ¿No saben que ya no son nada? ¿No comprenden que solo son pasado, con mono de poder? A gente así, las nuevas generaciones los tendrían que poner en su sitio.  

¿Y como van las encuestas? Se dice que en Ferraz están nerviosos porque las que manejan, sitúan al Partido Socialista en el 15%, con una perdida desde las elecciones del 26-J -de 2016- de 7,63 puntos (14% le dimos aquí). Siendo gravísimo, que el presidente del Gobierno se ría del PSOE, puesto que en la cena de Navidad del PP, Rajoy dijo desde la tribuna: “Hasta dentro de muy poquito, y ya preparando las próximas elecciones”. Las que cogerían a los socialistas sin líder ni candidato o candidata, lo cual sería gravísimo y demoledor electoralmente para los socialistas. ¿Lo harán?, sí pueden por supuesto. Y si no lo hicieran, sería todavía peor, porque habría que sospechar de los inconfesables acuerdos secretos, que podría tener la aritmética PP-PSOE.

Sobre la valoración de los posibles candidatos para llegar a la secretaría general socialista, para el Gacetín Madrid de 6 de noviembre de 2016, 7 de cada 10 personas piensan que Pedro Sánchez tendría que serlo, dando el siguiente resultado: Javier Fernández 5,11%, Patxi López 6,13%, Susana Díaz 6,35%, Josep Borrell 8,00, Pedro Sánchez 71,21%. ¿Por qué ahora no se publican encuestas, con el nivel de aceptación de los candidatos en liza? ¿Por qué el diario El País no las publicará? Los que defendemos a  Sánchez podemos perder, pero sería con honra.

De todas maneras, voy a hacer una confesión que me parece oportuna, a mí Susana Díaz me da miedo. Sí, mucho miedo, por su inclinación a la derecha y por los procedimientos tan bastos que tiene. Su fin parece ser que es, tener a todo el mundo asustado y disgustado, tal como viene demostrando. Yo pienso que a las españolas y españoles no nos gustan los lideres con látigo, ni queremos una presidenta del Gobierno así. Y menos aún, con las calamidades que el pueblo español sufrió con el dictador. Que cambie de procedimientos, o el miedo colectivo de los españoles la vencerá.

Una persona que la conoce bien, ha dicho de ella: “Susana Díaz no permitirá que haya paz en este partido hasta que ella mande”. ¿Podemos tener una fatalidad peor?

Lo que sí recomendaría al PSOE andaluz es, que no se meta en el terreno sindical, queriendo suplantar a los sindicatos como han hecho pactando con el PP el incremento del Salario Mínimo en un 8%, con el error de no saberse la subida de los próximos años, como los sindicatos querían fijar. Esa es una reivindicación sindical que en el PP sabían que tenían que conceder. Dándose la paradoja de que, a UGT y CCOO les ocultaron la operación, para que esa subida la capitalizara el andalucismo socialista, cuando había sido una conquista sindical en unas conversaciones sin terminar. En todo caso, si a Díaz el PP le concede algo, no es por ser ella; sino porque a Pedro lo quieren quemar de cara a las próximas primarias, por los malos ratos que les ha hecho pasar, con el “NO es NO”, negándose a la abstención para que Rajoy pudiera gobernar. 

Ahora bien, lo más vergonzoso ha ocurrido en la magnifica manifestación que el domingo 18 de este mes, los sindicatos mayoritarios realizaron en Madrid por los derechos sindicales. En las fotos, el susanista andaluz, Mario Jiménez (este tipo no me gusta), se reía tanto que ofendía.  Pero, ¿por qué se carcajeaba tanto? ¿por nervios, dar en cabeza a alguien? ¿reírse de los trabajadores y del movimiento sindical? ¿Para superar la vergüenza que les da lo que han hecho? Yo me inclino por lo último, queriendo aparentar que después del golpe que dieron haciendo dimitir a Pedro Sánchez, en el partido todo es felicidad y armonía. En las movilizaciones de hace cuatro años el Partido Socialista no se veía, en la de ahora todo fue  fingimiento y trapacería.

El secretario general de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, ha declarado: “Sí el PSOE renuncia a la izquierda no volverá a gobernar en la vida”. Así, la gestora y los barones “rojos” quieren aparentar que son de izquierdas, cuando no son ni liberales progresistas. ¡Qué cruz!

La socialdemocracia actual no convence a los trabajadores, a la clase media asalariada, a los marginados del mundo... Hagámosla real o desaparecerá.


23.12.2016                                                                    Fernando Bolea Rubio
                                                                         Sindicalista

viernes, 25 de noviembre de 2016

Lluvia de candidatos



El panorama socialista se despeja deprisa. Tanto es así, que en mi opinión Susana Díaz ya es pasado. Ha estado más de dos años intoxicando al PSOE para llegar a dirigirlo, mas se le ha ido la mano en extravagancia y dureza cayendo ella también en el fango, sin que sus fieles -pronto exfieles- barones, con su mediocridad, la puedan levantar. La operación descalabro, urgida por ella para echar a Pedro Sánchez, le ha llevado al triunfo y a la tumba. Aun logrando momentáneamente su fin, con la ayuda de Felipe González y poderes fácticos, tal como Pedro denunció en el programa Salvados de Jordi Évole. Joaquín Costa escribió en 1903 que “lo que las mayorías hacen con el voto, las minorías lo hacen con la obstrucción”.

Ahora nadie da un euro por el Partido Socialista. Y como esos bichos que son los primeros que abandonan el barco, ya se aprecian indicios de descomposición. Empezando por el propio Felipe, que hoy parece querer desconectarse de Díaz, porque se ha debido dar cuenta del descomunal fracaso electoral que al partido se le avecina, si esa señora lo dirige y no quiere aparecer como culpable. Demostrándose, que si mayormente se sabe que la sustituta de Pedro será Susana, ¿por qué el PSOE cae tanto en las encuestas?, cuando si a esta mujer la gente la  quisiera, la tendencia tendría que ser la contraria. Evidentemente, Felipe es más listo que ella y habrá apreciado su incapacidad, por la forma y el fondo de cómo ha llevado el proceso de destitución, echándose encima a los afiliados, los simpatizantes y a los votantes en general. Hay que llegar a la conclusión, de que ella es el actual problema del partido; con Felipe González, por ser el gran tapón que impide su regeneración.

El día 17, en un acto de un grupo de comunicación en Sevilla (el Foro Joly), donde habían sido invitados la flor y nata del socialismo andaluz y donde Felipe intervino; los susanistas esperaban, que éste le diera a Díaz el pistoletazo de salida en su carrera para ser la líder del Partido Socialista, lo que podría conllevar ser a la vez candidata a la presidencia del Gobierno. Sin embargo, esa flor no floreció ese día y el susanismo anda desconcertado, pensando incluso que el felipismo puede estar buscando a otra persona para ocupar ese apreciado lugar. Las palabras del expresidente fueron vagas, por decir que evita apoyar a Susana Díaz para “no perjudicarla”, que es lo que siempre se dice cuando los mandamás no se quieren pronunciar. Regalándole algunos cumplidos: Susana Díaz reúne las condiciones para optar a ello: “Fuerza y Coraje, sin duda”, pero dejando una pregunta en el aire: “¿Cuántos más hay así? No lo sé”, que dejo desarbolados a los presentes.

De momento los rubalcabistas se vuelven a introducir en áreas de mando y surge una lluvia de candidatos, para relevar a Susana. Se habla de Abel Caballero, el alcalde de Vigo; de Patxi López, el siempre dispuesto; de Ignacio Urquizu, un corto y desconocido aragonés que publicitan mucho. Mientras que otros desean hacerse notar como, Garcia Page, aunque nadie le hace caso. Sí bien podría ser, el centrista, Ramón Jáuregui, el tapado que el aparato prepara. A mí, de estos candidatos no me gusta ninguno, dado que por su inferioridad, no se pueden comparar con Pedro Sánchez.

Con sus gracias que a nadie engañan, González estuvo durísimo con Pedro al decir: “Ha intentado hacer lo mejor que sabía. Pero, probablemente, no sabía”. Falsas palabras, porque a mi entender lo que subyace en el fondo es, una maniobra ideológica de los neoliberales y usuarios de las “puertas giratorias” del partido; en el sentido, de que Sánchez quería hacer un giro a la izquierda, cuando Felipe y ellos no quieren que se haga. Según el periodista, Eric Juliana: “En todo momento, Sánchez quería hacer un partido de izquierdas y no lo han dejado”. Para mí, entre un partido socialdemócrata de centro izquierda o de centroderecha se esta librando la cuestión.

De todas maneras, ¿a Felipe no le va a decir nadie que no maniobre más? No tiene una familia que le diga, que no consuma su vida tan incoherentemente. Es significativo que en estos años, ningún político de derechas se pasa a la izquierda; mientras que al revés se hace en demasía.

En la charla a la que asistieron los expresidentes andaluces Manuel Chaves y José Antonio Griñan, invitados por el conferenciante; Susana Díaz prohibió, en un feo gesto, que les hicieran fotos junto a ella. Así es el personaje. Acaso Felipe sabe que cuando no lo necesite con él hará lo mismo. Esta mujer tenía que besar, por donde Manolo pisa.

No obstante, lo mejor de todo es que mañana Pedro Sánchez vuelve a la carretera, en busca del liderazgo que le han intentado quitar. Por lo tanto, la esperanza socialista vuelve al corazón de los afiliados de base, que son los únicos que pueden sacar al partido de las tinieblas que el susanismo, el felipismo, los barones lo han metido. Costará... pero el PSOE resurgirá.


25.11.2016                                           Fernando Bolea Rubio
                                                                         Sindicalista