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Zaragoza, Aragón, Spain
Sindicalista de UGT Zaragoza entre 1977 a 2006. Periodo en el que fue uno de los refundadores de UGT Zaragoza, Sº de Acción Reivindicativa de UGT Zaragoza, Sº General de UGT en General Motors España, Presidente del Comité de Empresa de GM España, Sº General de UGT Metal Zaragoza, miembro del Comité Confederal de UGT y formó parte del Comité Europeo y Mundial de General Motors .

sábado, 27 de mayo de 2017

Pedro Sánchez ganó

En las elecciones primarias del Partido Socialista de 21 de mayo, ganó el candidato de la militancia, Pedro Sánchez, con el resultado espectacular del 50,26% de los votos emitidos, 10,36 puntos más que Susana Díaz 39,90%. Patxi López obtuvo el 9,84%. En concreto Pedro consiguió lo que parecía imposible, un 0,52% más, que la suma del resultado de los otros dos candidatos juntos. Así, Sánchez recibió: 74.805 votos, Díaz 59.392, Patxi López 14.652. La participación fue alta, de los 187.815 militantes socialistas, votaron el 79,83%. Por lo tanto, Pedro ha vuelto a ser el secretario general del PSOE, ocupando de nuevo su despacho en la calle Ferraz. Si bien, entre el 16-18 de junio tendrá lugar el 39º Congreso Federal del PSOE, para elegir una comisión ejecutiva a la medida del viejo-nuevo líder, Pedro Sánchez; así como, para decidir el programa y la política a seguir.

La hazaña del secretario general ha sido impresionante. Ha vencido al fuerte “susanismo” andaluz y a la demagogia que Susana Díaz emplea, al aparato organizativo del partido, a los barones declarados en pie de guerra contra él, a los Guerra, Bono, Madina, Soraya Rodríguez, Patxi López, los Carmona de turno, Lambán, Page, Ximo Puig, Javier Fernández, la gestora; a los tertulianos generalmente decantados en contra suya; a los manejos de las empresas del Ibex, los capitales ocultos, los mercados, banqueros sin escrúpulos; al PP, Podemos, C´s, a la derecha con sus feroces mensajes desestabilizadores; a dos expresidentes del Gobierno; El ABC, El País, La SER, La Razón, El Mundo, 13tv, Intereconomía, RTVE, al Rojo Vivo de La Sexta, la televisiva Ana Rosa; al no ser los medios de comunicación objetivos y disparar siempre, contra la esperanza que nacía.

Sin embargo, ha tenido firmes aliados y defensores en los afiliados del partido, como con los avales y la votación se ha demostrado. Y diré más, el comportamiento de los militantes ha sido magistral, dado que han dejado patente querer al PSOE y estar a la altura que la política requería; librando en mi opinión, a la socialdemocracia española de un seguro retroceso que,  hubiera sido temible para las clases media y trabajadora de nuestro país. Pedro Sánchez ha trabajado mucho, su esfuerzo ha sido abismal, pero la mayoría de los militantes socialistas hemos estado junto a él, respondiendo bien.

De todas maneras y a pesar de las anunciadas divisiones y calamidades que, ocurrirían en España y en el partido si Sánchez ganaba; como en el congreso de junio se podrá ver, en el PSOE no se van a dar enfrentamientos sin retorno a la amistad, entre los afiliados y casi ninguno abandonará la organización. Porque los socialistas de verdad, a veces somos muy apasionados hablando, pero también nos consideramos muy del PSOE, hecho este que evitará las fatalidades dichas. 

Los socialistas -entre ellos muchos sindicalistas de UGT y CCOO- estamos curtidos en mil batallas y no enfrentamos todos los días a las injusticias. Por eso, lo ocurrido el 1 de octubre en el comité federal y tres días antes con la renuncia de 17 miembros de su ejecutiva, obligando a Pedro a dimitir, son inmoralidades que no se olvidan ni toleran. La frase de Susana Díaz: “A éste (Pedro Sánchez) lo quiero muerto hoy”, es de tal desfachatez que insultó a los socialistas y les abrió los ojos para  conocer mejor al caballo de la subasta. En su libro: “Los IDUS de octubre”, Josep Borrell -defensor de Sánchez- explica perfectamente todo lo que ha ocurrido desde los fracasos electorales y la pérdida de afiliados desde Zapatero y Rubalcaba -cuando Sánchez y Podemos no estaban- hasta hoy. Lo mismo que se puede  hacer leyendo este blog, donde desde hace 7 años he venido analizando cada 15 días a tiempo real, los principales acontecimientos sindicales, socialistas y de la política ocurridos en España y la Unión Europea.

Según Borrell: “El declive empieza con la gran caída de 2011 con Rubalcaba como candidato. En el 2011 perdió 4,3 millones de votos, el 38% de los votos del 2008, y 15,9 puntos porcentuales, del 44% al 28,7%, o un 34% menos de apoyo electoral relativo. Todo ello supuso la pérdida de 59 diputados”.

Ocultado estos datos con frases tan insípidas como soy una ganadora y Pedro un perdedor, las falacias no se han impuesto. Al final, Susana Díaz ha resultado ser una líder de “cartón piedra”, no querida desde Despeñaperros para arriba y poco más. Para mi es difícil de entender, como los barones se han equivocado tanto con ella.

Ahora esta señora dice, que no dará la batalla en el inminente congreso federal dejando libertad para que las agrupaciones locales lleguen a acuerdos de integración, comenzando por la suya, la de Triana. El destacado defensor de Sánchez, José Luis Ábalos, da por “finiquitado” el “susanismo” tras las primarias del PSOE. Sánchez quiere un congreso federal de unidad de cohesión. Para “El ojo izquierdo” en la SER: “Integrar sí, pero renovar y limpiar también”.

Susana sigue diciendo que ahora, “lo que toca es arrimar el hombro y ayudar y apoyar a Pedro Sánchez”, cuando Pedro ganó las primarias anteriores también dijo lo mismo. El extremeño,  Guillermo Fernández Vara ha ofrecido su apoyo ante su “victoria rotunda”, al tiempo que pedía “generosidad y humildad”. En Aragón dicen que “todos serán Pedro Sánchez”. ¿Por qué será, que todo esto no me lo creo?

Para José Félix Tezanos: “El de Sánchez es un fenómeno sobre el que se escribirán libros”. De momento, según el sondeo de El Mundo de Sigma dos de mayo: “El PSOE, con Pedro Sánchez, subiría hasta el 28,2% y estaría a menos de 2 (1,7) puntos de superar al PP”. Que los escépticos... no lloren más.


26.05.2017                                                                      Fernando Bolea Rubio
                                                                       Sindicalista    

viernes, 12 de mayo de 2017

Pedro Sánchez ganará



El movimiento socialista que Pedro Sánchez impulsa va en aumento y en mi opinión, ya nadie lo parará. Por lo que cabe afirmar que, el día 21 de mayo, Pedro ganará las elecciones primarias, siendo a mi juicio lo mejor que puede ocurrir. Habla en actos llenos a rebosar, cuando en los de Susana Díaz y Patxi López la asistencia es mucho menor. Al expresidente susanista, José Luis Rodríguez Zapatero, se le ha visto dirigiéndose a cien personas. En los socialistas y la izquierda resurge la ilusión interna y externa, después de años de decaimiento por la política ideológicamente fallida que se ha vivido.

Renace la esperanza de tener un futuro en el que poder luchar, con la mejor herramienta para hacerlo, un Partido Socialista Obrero Español realista dedicándose de verdad a la política que le es propia y mayormente los afiliados y españoles desean. Con una pretensión sencilla, que se legisle para ellos, o al menos no en su contra, como demasiadas veces ocurre. 

Díaz decía: “Quiero arrasar en las primarias”. Sin embargo, los susanistas se llevaron una descomunal sorpresa, por la cifra tan elevada de avales que los sanchistas presentaron y sin el apoyo orgánico del “aparato”. Ella 60.231 avales validos, él 53.693. En definitiva, entre ellos se ha dado un empate técnico, quedando Patxi López relegado a la tercera posición, con 10.886. Los avales de Sánchez han vuelto a la realidad a Díaz y a sus barones amigos que, en el Comité Federal de 1 de octubre pasado, forzaron a que Pedro Sánchez saliera de la secretaria general del PSOE. Se han asustado tanto al ver que pueden perder las primarias, que los jefes susanistas y sus satélites afines, se han lanzado en tromba para inútilmente tratar de cambiar la trayectoria del aire purificador.  

Ya recorre las TVs, el llegado del Partido Popular, Guillermo Fernández Vara, poniendo en duda las elecciones primarias. El diario El País -en cuyo consejo editorial esta Rubalcaba-, con unos sucios artículos y editoriales desde el punto de vista de la objetividad, tituló el día 6: “Primarias para que” y el 10: “Corbyn, Hamon, Sánchez... el abismo”, cuando la culpa de todo lo que les ocurre a los laboristas ingleses y a los socialistas franceses y españoles no la tienen ellos, los candidatos actuales; sino las desviaciones cometidas por los líderes anteriores. Han recogido avales con procedimientos antisocialistas y mezquinos de amenaza, yendo uno por uno, para no dejar rastro, pero todo se sabe; sin tener en cuenta, que los avales son públicos y el voto del día 21 secreto. ¿Así quieren ganar?, emborronando la pizarra perderán más. 

En Diario 16, Juan Antonio Molina, publicó  un buen articulo titulado: “A un sector del PSOE le estorba el socialismo. Cuando Abel Caballero afirma que el PSOE no es de izquierdas sino socialdemócrata” -como si no fueran lo mismo- “o Felipe González confiesa que él en cuestión de valores va ligero de equipaje o Susana Díaz declara que acercarse a las bases no es democratico, algo nos dice que hay un sector del PSOE donde lo que verdaderamente estorba es el socialismo”.

Y así, la realidad se va imponiendo. La candidatura de la presidenta de La Junta de Andalucía está preocupada, porque no logra quitarse la “etiqueta de candidata del Ibex y de las elites del país”. 

Sí es de agradecer que, Iñaki Gabilondo, critique con toda razón a, Felipe González, en la Cadena SER, por apoyar activamente a Susana Díaz, porque podría haber templado los ánimos amortiguando los choques y tendiendo puentes”. Y según él, “ha arruinado esa posibilidad al intervenir de forma activa, casi agresiva, a favor de una de las partes”. 

Si Susana ganara, estoy seguro de que ésta sería la última vez que en el Partido Socialista se celebraban elecciones primarias, votando los afiliados para elegir a los candidatos. Lo que no ocurrirá, porque hasta en el semanario Tiempo publican: “Que a día de hoy, Susana Díaz es, de los tres candidatos, la que menos apoyo tiene entre los votantes socialistas”. Quizá esta señora no sepa que, una retirada a tiempo es una victoria.

En Francia el socialismo da risa. El 7 de mayo, en la segunda vuelta, Macron ganó a la ultraderechista Le Pen por un 66%-33,9%, por lo que la Unión Europea respiró tranquila. Incluso, el socialista y último primer ministro, Manuel Valls, se ha emocionado tanto con el resultado, que se ha ido del Partido Socialista diciendo que esta muerto, cuando él es uno de los causantes. Pidiendo el ingreso en el movimiento socioliberal de Macron, ahora llamado: La republica en marcha. Aunque ¡En Marcha! se niega a aceptarlo porque no cumple sus criterios.

Que pena me da. ¿François Hollande se irá también? Por lo menos estando en la derecha ya no engañarán a nadie. Tal como vemos, los socioliberales se integran en la derecha  sin complejos. Aquí, ¿Harán lo mismo? Muchos sí.

Un candidato socialista ha de estar con los trabajadores y las clases media y baja de cada país. Sí no es así, los monos bailan.

La presidencia de Macron será una nueva vuelta de tuerca a favor del neoliberalismo y de anulación de la socialdemocracia. Un claro paso atrás... en la descaminada  trayectoria de la izquierda europea.

12.05.2017                                                                    Fernando Bolea Rubio
                                                 Sindicalista

viernes, 28 de abril de 2017

Izquierdas a la deriva

Desde hace muchos años, la izquierda va a la deriva y sin capacidad de remontar. Cayó el Partido Socialista griego, al ser hoy irrelevante políticamente. Y ha seguido el hundimiento. El Partido Comunista e Izquierda Unida han caído en el olvido. En marzo, los socialdemócratas holandeses pasaron de 38 a 10 escaños. En las Elecciones Presidenciales francesas de 23 de abril, el Partido Socialista francés se ha ido abajo, al pasar de gobernar con mayoría absoluta a conseguir un 6% de votos. Y, el partido haberse dividido, en tres opciones electorales diferentes. La perdedora y hundida del candidato, Benoit Hamon -que había ganado las elecciones primarias internas al aspirante oficial, Manuel Valls-; la llamada de la Francia Insumisa de, Jean-Luc Mélenchon -queriendo recoger el efecto Podemos de España, con el 18,62%-; junto a la tercera papeleta del ganador, Emmanuel Macron, que con su nuevo partido socioliberal, En Marche!, logró el 23,11%.

La derecha republicana de, François Fillon, por unos fraudulentos sueldos públicos a su familia paso de ser el favorito en las encuestas a bajar al 19,81%. El 7 de mayo, en la segunda vuelta, Macron se enfrentará a la extrema derecha de Marine Le Pen, al quedarse la segunda con el  23,08%. Ella ha recibido muchos votos de la clase trabajadora, al no sentirse la misma escuchada y respaldada por la izquierda en sus deseos y aspiraciones. Tanto ha sido así que, conocidos los resultados, Le Pen tuvo la desfachatez de presentarse como “la candidata del pueblo”. Fue, lo que faltaba por oír.  

Estos resultados electorales, son un estrepitoso fracaso de la política de derechas realizada por el Presidente, François Hollande y la de su primer ministro, Manuel Valls. Cuando en abril de 2012, celebramos el triunfo socialista francés, en mi artículo: “La izquierda por caminos confusos” yo  me preguntaba: ¿Si ese era el inicio de un giro político en la Unión Europea, que reemplazará a los conservadores que gobernaban a pleno placer? Pues no, nada ha sido así.

Los socialistas han gobernado sin escuchar a todos los suyos, ni atender sus demandas y allí tienen el resultado. Ahora se dice que el neoliberal Macron, es el sucesor de Hollande y que hasta Valls le ha votado en vez de hacerlo por el candidato socialista, Hamon, como era su obligación. Y claro, así ¿dónde van? Sólo demuestran que han engañado a los franceses, dado que si el presidente y el primer ministro en el fondo eran socioliberales, ¿porqué han estado cinco años falseando un discurso socialdemócrata, en el cual no creían?

Con todo, lo peor es que ninguna de las tres derivaciones del socialismo, va en la línea correcta para satisfacer las inquietudes de la izquierda. Yo no quiero ninguna de ellas para Europa y mi país. Me explicaré. Con la de Benoit Hamon, se ha demostrado que los ciudadanos están más a la izquierda y por eso votaron en mayor proporción a Jean-Luc Mélenchon, lo que demuestra que los proyectos de izquierda no se pueden hacer a medias, debiendo ser claros y concisos aunque no sean ambiciosos. La insumisión de este último, no me parece del todo correcta, dado que pretender imitar al Podemos español, cuando este partido está aletargado y en una fase de reposición con tal enfrentamiento entre los líderes, que hasta dudo que lleguen unidos al tercer Vistalegre. Para Josep Ramoneda: “Podemos es la izquierda juguetona”. La que hace cosquillas y los poderes contrarios se ríen. Queda por tratar la iniciativa socioliberal de Macron, a la que le pronostico un rotundo fracaso, porque desde la utopía de ni de izquierdas ni de derechas, no podrá gobernar.

Susana Díaz, esta tratando de utilizar estos resultados para en las elecciones primarias socialistas, hacer campaña a su favor simpatizando con Macron. Que se quede totalmente con él, ya que a la izquierda de verdad ese personaje no nos satisface. El Partido Socialista correcto será, el que no contradiga la palabra dada a los electores, como ha hecho Pedro Sánchez; el que se sitúa en su propio terreno ideológico, la socialdemocracia, defendiendo con ahínco las ideas que le son propias; sin olvidar entre las prioridades, los derechos de la clase trabajadora que mayormente le apoya; no estando con la derecha, sino enfrente; con suma atención en el desempleo, la formación y emancipación de los jóvenes, con sensibilidad hacia las mujeres, los jubilados, la sanidad, la dependencia, recuperando y mejorando el Estado del bienestar perdido.

Con un programa tan sencillo, la izquierda volvería a recuperar la confianza que ha perdido y la política socialista sería útil, necesaria y ganadora. En Francia, ¿alguien hará una política así? Emmanuel Macron ¡NO! Sí podría hacerse algo, entre los socialistas de Benoit Hamon y los insumisos de Jean-Luc Mélenchon. Pero como aquí ocurre, será difícil entenderse porque el socioliberalismo lo impregna todo.

Pensando en el futuro de la izquierda, en España los socialistas tienen que empezar a preguntarse si están mas cerca del PP o de Podemos. En mi caso, la respuesta es rápida y rotunda, con la derecha nunca, jamás. Sin embargo, el presidente de la gestora socialista, Javier Fernández, no lo tiene tan claro... Así nos va.


18.04.2017                                                            Fernando Bolea Rubio
                                                                    Sindicalista

viernes, 14 de abril de 2017

Carme Chacón en el recuerdo



El 9 de abril, Carme Chacón nos dejó de muerte repentina, a los 46 años de edad. Padecía una cardiopatía congénita, por la que los médicos le habían recetado una vida sin apuros que, ella desafió para ser madre, con la política, dando clases, en mítines, viajando, jugando al baloncesto. Resumía irónicamente su enfermedad, como que tenía “el corazón al revés”. No quería vivir a medias. Gravedad esta, que desconocíamos interna y popularmente. Agradecía que sus padres nunca la educaran como a una enferma. Fue asombroso su concurrido funeral, con cientos de personas que quisieron darle el último adiós en la capilla ardiente en la sede de Ferraz, junto a infinidad de políticos de todas las ideologías y de los actuales candidatos socialistas a las  elecciones primarias.

Todos aseguraban que había sido valiente. Y yo añadiría y muy honesta, en estos tiempos de la asquerosa corrupción. Todos los políticos no son iguales. Sin duda recordaba los principios de su abuelo materno, el anarquista Francisco Piqueras, nacido en Alcubierre (los Monegros) del que decía: “Soy nieta de un aragonés indomable”.

Carme fue la primera candidata renovadora que tuvo el PSOE. En su pugna con Alfredo Pérez Rubalcaba por dirigir el partido, yo escribí en este Blog dos artículos a su favor: “Un buen candidato y una mejor candidata”, en enero de 2012, y “Un secretario y una líder”, en febrero del mismo año. En este último decía: “Por su valía como dirigente y porque su firme y fresco mensaje de cambio, ha conectado sustancialmente con el deseo de renovación y de giro político más a la izquierda de las bases”. Como Miquel Iceta ha declarado ahora: “Ella siempre comprometida en la renovación socialista”. Mas como el día 11 ha publicado el editorial del Periodico de Aragón: “Pero la vieja guardia, entonces como ahora, se mostró alérgica a los cambios”.


Así fue. Todo se dilucidó en el 38 Congreso, entre el 3 y el 5 de febrero de 2012 en Sevilla. Como escribí entonces: “En mi opinión, la candidata llegó a la ciudad con el congreso ganado, dado que como quedó patente por testigos presénciales y la prensa, principalmente movimientos influyentes de la vieja guardia (Felipe-Guerra) lograron cambiar algunos votos, siendo suficientes para variar el resultado”. El día 11 de Abril de este año, Enric Juliana, publico en La Vanguardia que “Gaspar Zarrias y José Blanco, la noche del 3 al 4 de febrero de 2012 visitaron habitación por habitación a delegados andaluces -el congreso se celebraba en el hotel Renacimiento- para pedirles que cambiasen el voto”. De manera que, Alfredo Pérez Rubalcaba ganó ese congreso tan trascendental para el PSOE, por sólo 22 votos. Continuando el gran declive del partido que, dura hasta hoy, porque ese hombre no valía para liderar nada y se limitó a realizar una fiel oposición al PP, siendo un auténtico desastre.

Sin embargo, Carme Chacón en su participación en el congreso, en una magnífica intervención, dirigió su mensaje al interior del partido y a la sociedad -que se había propuesto rescatar el voto joven decepcionado con Zapatero-, con el claro fin de levantar el ánimo del PSOE. De recuperar la confianza de la sangría de los votantes perdidos en las elecciones de 20 de noviembre de 2011. Rubalcaba ya había tenido su oportunidad tres meses antes, como cabeza de lista en esos comicios del 20-N, sin haber mejorado en nada, el descalabro que las encuestas vaticinaban. La pérdida fue de un 15% y 4,3 millones de votos. Horroroso, aunque él no tuvo toda la culpa, influyendo la calamitosa política de los dos últimos años de Zapatero, que Alfredo avaló también como vicepresidente del Ejecutivo.

Por consiguiente, la opción Rubalcaba ya había muerto en el fracaso electoral más estrepitoso conocido hasta entonces, siendo totalmente necesario, elegir un nuevo secretario o secretaria general que fuera a la vez el candidato en las elecciones de cuatro años después. Pues bien, esto que resultaba tan fácil de comprender no cabía en la dura cabeza de Felipe González. Yo pienso, más bien, que no quería que la renovación interna viera la luz, ni con Carme, aunque se decía que era “la niña de Felipe”. De hecho no demostró que así fuera, ya que cuando vio que ella iba a ganar, se dedicó a manipular a delegados por habitaciones y pasillos, uno a uno, para que cambiarán su voto logrando de esta manera los 22 votos ganadores. Con Pedro Sánchez ha hecho lo mismo, solo él quiere poner y quitar lideres a su voluntad, comportándose como un auténtico descerebrado, igual que si fuese el “El Hermano Mayor vela por ti” de la novela 1984 de George Orwell.


¿Qué hubiera ocurrido con ella como secretaría general y candidata del gobierno? Yo pienso que no habría mejorado los resultados de Pedro Sánchez, dado que el mal venía de lejos y el partido estaba hundido y seco de confianza. Por supuesto, habría tenido un mensaje más hondo y renovador que Alfredo. Y quizá Podemos, sin los años de Rubalcaba no hubiera obtenido tan fácilmente, cinco millones de votos. Que el Gran Hermano se apunte este fracaso.

No obstante, en Carme detectaba una contradicción. ¿Cómo era posible que hace cinco años abanderada la renovación y el cambio de los estilos caducos del partido socialista, y ahora estuviera apoyando a Susana Díaz como candidata? Cuando se sabe, que esta señora es puro aparato con la vieja cultura, que impide hasta que los pájaros vuelen. Seguramente, el apoyo que recibió de Andalucía en 2012, le obligaba a ello.   

Ahora Felipe González pide que la muerte de Chacón lleve al PSOE “a discutir de las cosas importantes”. ¿Para los afiliados y los españoles... o para las puertas giratorias que enriquecen? Habría que saberlo.


14.04.2017                                                                       Fernando Bolea Rubio
                                                                  Sindicalista

viernes, 31 de marzo de 2017

La militancia ya ha decidido



El domingo 26 de marzo, Susana Díaz ha optado, al fin, por presentarse a las primarias del PSOE, con el propósito de llegar a ser secretaria general del partido y candidata a la presidencia del Gobierno. Con el inconveniente, de que la fruta esta tan madura en su contra que, con toda seguridad, se caerá del árbol. Será así, porque como se puede apreciar en encuestas, con compañeros, en la calle; la militancia socialista ya ha decidido su voto, para que sea Pedro Sánchez el que ocupe las altas designaciones que ella pretende. De modo que pienso, que todo lo que esta señora haga con ese fin, será tiempo perdido y restado de su dedicación a la comunidad andaluza que preside, creándole una factura electoral que puede pagar cara.

Su presentación en Madrid fue, en mi opinión, un gran acto de manipulación e hipocresía. Para dar sensación de que ella unía y aglutinaba, su jugada consintió -como se ha publicado-, en reunir a siete mil cargos públicos y de personas que en una u otra medida sobreviven del entorno y que a toque de pito fueron instadas a acudir. Siendo muy significativa la foto de la primera fila, con los personajes que se dejaron perder el Partido Socialista, con grandes culpables como Felipe, Zapatero, Rubalcaba. Algunos invitados no se podían ver entre ellos, González y Guerra que ni se miraban, no se dijeron ni hola ni adiós. A Matilde Fernández -que en su momento fue una brillante sindicalista de UGT y que en el acto hizo de telonera- no creo que le guste la populista y rancia política de Díaz. Pero así es la vida y así está el partido.

Por supuesto, TVE se volcó dando pábulo a esta presentación, ocultando las magníficas imágenes del encuentro que Pedro Sánchez tenía en Valencia (Burjassot) con más de tres mil afiliados a la misma hora.

Sin embargo, la prueba de que la demostración madrileña no había calado en la gente, llegó al día siguiente, con titulares como: “Telecinco pincha con Susana Díaz”. En la noche del lunes, en una entrevista que le hicieron y que fue precedida de grandes expectativas por los susanistas y por la cadena, el programa sólo obtuvo el 12,2% de “share”, tan solo una décima mejor que su rival Antena 3”. Considerándose por los profesionales del medio, como un auténtico fracaso. Lo que les hizo ver con claridad, la realidad de los sueños susanistas.

Esas fantasías son más reales para Jordi Évole, dado que en octubre de 2016 en una TV dijo: “Susana Díaz gobierna en Andalucía gracias a Ciudadanos, quiere abstenerse para que gobierne Rajoy y hasta Esperanza Aguirre habla bien de ella. ¡Que currículum para ser una líder de la izquierda española, eh! Es fabuloso”. En El Independiente, el periodista Casimiro Garcia-Abadillo se pregunta: “¿Es Susana Díaz una líder auténtica o es simplemente una habilidosa demagoga? Yo me inclino por lo segundo.

A mí me parece que esta mujer solo tiene un discurso y a todos los sitios que va, siempre repite el mismo, como hizo el domingo en Madrid: El PSOE por los poros de su piel, el que es de la casta de los fontaneros, patriotismo local y nacional, con cuatro cosas más; lo que demuestra la limitación política e intelectual de esta dirigente.

Susana se presenta como la garantía de que muchísimos cargos del partido continúen como tal. Y eso, es un grave y pesado compromiso político que en algún momento se le  volverá en contra. Puede ocurrir hasta el que hayan sido esas presiones la que la hayan obligado a dar el paso a Madrid, si detectan que en Andalucía se les acabará pronto la fiesta. Si fuera cierto, sería una candidata hipotecada e inservible.

Yo a esta señora no la puedo votar, ni le votaré nunca. Sus procedimientos son tan contrarios a mis principios, que mi honestidad me impide hacerlo. Influyen en ello, lo maniobrera que es, la demagogia y el populismo que practica y, sobre todo, su inclinación continua a la derecha que repudio en todo dirigente de izquierdas.

A la mayor parte del aparato del partido, Susana tampoco les gusta. Pero tienen tanto miedo a con Sánchez perder sus prebendas, que les vale todo. Por tanto, ¿el PSOE esta enfermo? Sí, mucho. Y, solo una socialdemocracia de verdad, lo puede curar.

Los barones han perdido la simpatía y la mayoría del apoyo de sus afiliados locales. Así, en las próximas elecciones autonómicas y municipales verán lo que ahora su ceguera con Sánchez no les deja ver.

La alcaldesa de Paris, la gaditana y socialista, Anne Hidalgo, mira a Pedro Sánchez con mucha más admiración y mejores sentimientos, al decirle recientemente: “Necesitamos líderes como tú”. Susana dijo: “Quiero el voto del que no tenga odio, del que no tenga rencor”. Señora, aquí nadie tiene odio ni rencor, se defienden posiciones orgánicas y políticas nada más.

En su acto, Pedro Sánchez propuso configurar una gran alianza progresista. Y que “hay que elegir entre un partido del siglo XX y uno del siglo XXI”, dada la antigualla de lo visto y oído en el show... susanista. Que así sea.


31.03.2017                                                                               Fernando Bolea Rubio
                                                                    Sindicalista