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Zaragoza, Aragón, Spain
Sindicalista de UGT Zaragoza entre 1977 a 2006. Periodo en el que fue uno de los refundadores de UGT Zaragoza, Sº de Acción Reivindicativa de UGT Zaragoza, Sº General de UGT en General Motors España, Presidente del Comité de Empresa de GM España, Sº General de UGT Metal Zaragoza, miembro del Comité Confederal de UGT y formó parte del Comité Europeo y Mundial de General Motors .

viernes, 14 de abril de 2017

Carme Chacón en el recuerdo



El 9 de abril, Carme Chacón nos dejó de muerte repentina, a los 46 años de edad. Padecía una cardiopatía congénita, por la que los médicos le habían recetado una vida sin apuros que, ella desafió para ser madre, con la política, dando clases, en mítines, viajando, jugando al baloncesto. Resumía irónicamente su enfermedad, como que tenía “el corazón al revés”. No quería vivir a medias. Gravedad esta, que desconocíamos interna y popularmente. Agradecía que sus padres nunca la educaran como a una enferma. Fue asombroso su concurrido funeral, con cientos de personas que quisieron darle el último adiós en la capilla ardiente en la sede de Ferraz, junto a infinidad de políticos de todas las ideologías y de los actuales candidatos socialistas a las  elecciones primarias.

Todos aseguraban que había sido valiente. Y yo añadiría y muy honesta, en estos tiempos de la asquerosa corrupción. Todos los políticos no son iguales. Sin duda recordaba los principios de su abuelo materno, el anarquista Francisco Piqueras, nacido en Alcubierre (los Monegros) del que decía: “Soy nieta de un aragonés indomable”.

Carme fue la primera candidata renovadora que tuvo el PSOE. En su pugna con Alfredo Pérez Rubalcaba por dirigir el partido, yo escribí en este Blog dos artículos a su favor: “Un buen candidato y una mejor candidata”, en enero de 2012, y “Un secretario y una líder”, en febrero del mismo año. En este último decía: “Por su valía como dirigente y porque su firme y fresco mensaje de cambio, ha conectado sustancialmente con el deseo de renovación y de giro político más a la izquierda de las bases”. Como Miquel Iceta ha declarado ahora: “Ella siempre comprometida en la renovación socialista”. Mas como el día 11 ha publicado el editorial del Periodico de Aragón: “Pero la vieja guardia, entonces como ahora, se mostró alérgica a los cambios”.


Así fue. Todo se dilucidó en el 38 Congreso, entre el 3 y el 5 de febrero de 2012 en Sevilla. Como escribí entonces: “En mi opinión, la candidata llegó a la ciudad con el congreso ganado, dado que como quedó patente por testigos presénciales y la prensa, principalmente movimientos influyentes de la vieja guardia (Felipe-Guerra) lograron cambiar algunos votos, siendo suficientes para variar el resultado”. El día 11 de Abril de este año, Enric Juliana, publico en La Vanguardia que “Gaspar Zarrias y José Blanco, la noche del 3 al 4 de febrero de 2012 visitaron habitación por habitación a delegados andaluces -el congreso se celebraba en el hotel Renacimiento- para pedirles que cambiasen el voto”. De manera que, Alfredo Pérez Rubalcaba ganó ese congreso tan trascendental para el PSOE, por sólo 22 votos. Continuando el gran declive del partido que, dura hasta hoy, porque ese hombre no valía para liderar nada y se limitó a realizar una fiel oposición al PP, siendo un auténtico desastre.

Sin embargo, Carme Chacón en su participación en el congreso, en una magnífica intervención, dirigió su mensaje al interior del partido y a la sociedad -que se había propuesto rescatar el voto joven decepcionado con Zapatero-, con el claro fin de levantar el ánimo del PSOE. De recuperar la confianza de la sangría de los votantes perdidos en las elecciones de 20 de noviembre de 2011. Rubalcaba ya había tenido su oportunidad tres meses antes, como cabeza de lista en esos comicios del 20-N, sin haber mejorado en nada, el descalabro que las encuestas vaticinaban. La pérdida fue de un 15% y 4,3 millones de votos. Horroroso, aunque él no tuvo toda la culpa, influyendo la calamitosa política de los dos últimos años de Zapatero, que Alfredo avaló también como vicepresidente del Ejecutivo.

Por consiguiente, la opción Rubalcaba ya había muerto en el fracaso electoral más estrepitoso conocido hasta entonces, siendo totalmente necesario, elegir un nuevo secretario o secretaria general que fuera a la vez el candidato en las elecciones de cuatro años después. Pues bien, esto que resultaba tan fácil de comprender no cabía en la dura cabeza de Felipe González. Yo pienso, más bien, que no quería que la renovación interna viera la luz, ni con Carme, aunque se decía que era “la niña de Felipe”. De hecho no demostró que así fuera, ya que cuando vio que ella iba a ganar, se dedicó a manipular a delegados por habitaciones y pasillos, uno a uno, para que cambiarán su voto logrando de esta manera los 22 votos ganadores. Con Pedro Sánchez ha hecho lo mismo, solo él quiere poner y quitar lideres a su voluntad, comportándose como un auténtico descerebrado, igual que si fuese el “El Hermano Mayor vela por ti” de la novela 1984 de George Orwell.


¿Qué hubiera ocurrido con ella como secretaría general y candidata del gobierno? Yo pienso que no habría mejorado los resultados de Pedro Sánchez, dado que el mal venía de lejos y el partido estaba hundido y seco de confianza. Por supuesto, habría tenido un mensaje más hondo y renovador que Alfredo. Y quizá Podemos, sin los años de Rubalcaba no hubiera obtenido tan fácilmente, cinco millones de votos. Que el Gran Hermano se apunte este fracaso.

No obstante, en Carme detectaba una contradicción. ¿Cómo era posible que hace cinco años abanderada la renovación y el cambio de los estilos caducos del partido socialista, y ahora estuviera apoyando a Susana Díaz como candidata? Cuando se sabe, que esta señora es puro aparato con la vieja cultura, que impide hasta que los pájaros vuelen. Seguramente, el apoyo que recibió de Andalucía en 2012, le obligaba a ello.   

Ahora Felipe González pide que la muerte de Chacón lleve al PSOE “a discutir de las cosas importantes”. ¿Para los afiliados y los españoles... o para las puertas giratorias que enriquecen? Habría que saberlo.


14.04.2017                                                                       Fernando Bolea Rubio
                                                                  Sindicalista

viernes, 31 de marzo de 2017

La militancia ya ha decidido



El domingo 26 de marzo, Susana Díaz ha optado, al fin, por presentarse a las primarias del PSOE, con el propósito de llegar a ser secretaria general del partido y candidata a la presidencia del Gobierno. Con el inconveniente, de que la fruta esta tan madura en su contra que, con toda seguridad, se caerá del árbol. Será así, porque como se puede apreciar en encuestas, con compañeros, en la calle; la militancia socialista ya ha decidido su voto, para que sea Pedro Sánchez el que ocupe las altas designaciones que ella pretende. De modo que pienso, que todo lo que esta señora haga con ese fin, será tiempo perdido y restado de su dedicación a la comunidad andaluza que preside, creándole una factura electoral que puede pagar cara.

Su presentación en Madrid fue, en mi opinión, un gran acto de manipulación e hipocresía. Para dar sensación de que ella unía y aglutinaba, su jugada consintió -como se ha publicado-, en reunir a siete mil cargos públicos y de personas que en una u otra medida sobreviven del entorno y que a toque de pito fueron instadas a acudir. Siendo muy significativa la foto de la primera fila, con los personajes que se dejaron perder el Partido Socialista, con grandes culpables como Felipe, Zapatero, Rubalcaba. Algunos invitados no se podían ver entre ellos, González y Guerra que ni se miraban, no se dijeron ni hola ni adiós. A Matilde Fernández -que en su momento fue una brillante sindicalista de UGT y que en el acto hizo de telonera- no creo que le guste la populista y rancia política de Díaz. Pero así es la vida y así está el partido.

Por supuesto, TVE se volcó dando pábulo a esta presentación, ocultando las magníficas imágenes del encuentro que Pedro Sánchez tenía en Valencia (Burjassot) con más de tres mil afiliados a la misma hora.

Sin embargo, la prueba de que la demostración madrileña no había calado en la gente, llegó al día siguiente, con titulares como: “Telecinco pincha con Susana Díaz”. En la noche del lunes, en una entrevista que le hicieron y que fue precedida de grandes expectativas por los susanistas y por la cadena, el programa sólo obtuvo el 12,2% de “share”, tan solo una décima mejor que su rival Antena 3”. Considerándose por los profesionales del medio, como un auténtico fracaso. Lo que les hizo ver con claridad, la realidad de los sueños susanistas.

Esas fantasías son más reales para Jordi Évole, dado que en octubre de 2016 en una TV dijo: “Susana Díaz gobierna en Andalucía gracias a Ciudadanos, quiere abstenerse para que gobierne Rajoy y hasta Esperanza Aguirre habla bien de ella. ¡Que currículum para ser una líder de la izquierda española, eh! Es fabuloso”. En El Independiente, el periodista Casimiro Garcia-Abadillo se pregunta: “¿Es Susana Díaz una líder auténtica o es simplemente una habilidosa demagoga? Yo me inclino por lo segundo.

A mí me parece que esta mujer solo tiene un discurso y a todos los sitios que va, siempre repite el mismo, como hizo el domingo en Madrid: El PSOE por los poros de su piel, el que es de la casta de los fontaneros, patriotismo local y nacional, con cuatro cosas más; lo que demuestra la limitación política e intelectual de esta dirigente.

Susana se presenta como la garantía de que muchísimos cargos del partido continúen como tal. Y eso, es un grave y pesado compromiso político que en algún momento se le  volverá en contra. Puede ocurrir hasta el que hayan sido esas presiones la que la hayan obligado a dar el paso a Madrid, si detectan que en Andalucía se les acabará pronto la fiesta. Si fuera cierto, sería una candidata hipotecada e inservible.

Yo a esta señora no la puedo votar, ni le votaré nunca. Sus procedimientos son tan contrarios a mis principios, que mi honestidad me impide hacerlo. Influyen en ello, lo maniobrera que es, la demagogia y el populismo que practica y, sobre todo, su inclinación continua a la derecha que repudio en todo dirigente de izquierdas.

A la mayor parte del aparato del partido, Susana tampoco les gusta. Pero tienen tanto miedo a con Sánchez perder sus prebendas, que les vale todo. Por tanto, ¿el PSOE esta enfermo? Sí, mucho. Y, solo una socialdemocracia de verdad, lo puede curar.

Los barones han perdido la simpatía y la mayoría del apoyo de sus afiliados locales. Así, en las próximas elecciones autonómicas y municipales verán lo que ahora su ceguera con Sánchez no les deja ver.

La alcaldesa de Paris, la gaditana y socialista, Anne Hidalgo, mira a Pedro Sánchez con mucha más admiración y mejores sentimientos, al decirle recientemente: “Necesitamos líderes como tú”. Susana dijo: “Quiero el voto del que no tenga odio, del que no tenga rencor”. Señora, aquí nadie tiene odio ni rencor, se defienden posiciones orgánicas y políticas nada más.

En su acto, Pedro Sánchez propuso configurar una gran alianza progresista. Y que “hay que elegir entre un partido del siglo XX y uno del siglo XXI”, dada la antigualla de lo visto y oído en el show... susanista. Que así sea.


31.03.2017                                                                               Fernando Bolea Rubio
                                                                    Sindicalista

viernes, 3 de febrero de 2017

El liberalismo no es izquierda



Vuelve el honor perdido. Regresa el candidato de la militancia, Pedro Sánchez, pronunciando estas bonitas palabras: "Será un honor liderar el proyecto colectivo de los militantes y simpatizantes, más críticos con la actual dirección provisional". Fue el día 28 de enero (28-E), en un acto en Dos Hermanas (Sevilla) con 2000 simpatizantes. Dijo tener más experiencia y ganas que nunca. Recordando que, “llegó la hora de que digamos alto y claro que la militancia es la máxima autoridad”. Su modelo de partido es, “independiente, federal y laico”. Habrá dos opciones para la militancia: “Un PSOE de las bases coherente y creíble”, y “un PSOE de las élites dispuesto a pactar con el PP”.

Para Sánchez, el adversario natural de los socialistas son las políticas neoliberales de la derecha y se comprometió a devolver el partido “a la senda que nunca debíamos abandonar, un PSOE autónomo, creíble, de izquierdas, porque somos la alternativa, no los subalternos”.

En el encuentro del día 1 de febrero de Pedro, con los afiliados de Castellón, donde nuevamente se sobrepasaron ampliamente las perspectivas de asistencia; Sánchez dijo que quiere un PSOE de izquierdas, feminista, ecologista, juvenil y unido”. Toda una declaración que, hace muy difícil de poderla superar, a los demás candidatos que pueda haber.

Sin embargo, en relación con su giro a la izquierda y el frente a las políticas neoliberales de la derecha, ¿qué es lo que en realidad se esta cocinando en el PSOE de las élites? En mi opinión, todo lo contrario a lo pretendido por Sánchez. Según se puede apreciar, se esta forjando un embrión hacia la derecha que, de lograr imponerse, supondrían la caída definitiva y a peso del partido. 

Ahora, parece que se ha desatado la fiebre, de parecerse al Partido Demócrata de EEUU, al que se llega a calificar como socialdemócrata, cuando en la izquierda generalmente pensamos que  allí hay dos partidos de derechas con un solo modelo ideológico: el liberal y el neoliberal. Uno más conservador que el otro, pero ambos al servicio del capital. El socialismo democratico, la socialdemocracia, es otra cosa como en función de los sistemas de Estado del bienestar implantados se pueden valorar.  

En el libro, La crisis de la socialdemocracia ¿qué crisis? De, Ignacio Urquizu, se puede leer: “Algunos proyectos políticos de los noventa, como fueron la Tercera Vía de Tony Blair y Bill Clinton, ocuparon incluso posiciones ideológicas más propias de partidos conservadores. En el tipo de Estado del bienestar anglosajón o liberal, en países como Estados Unidos, las clases medias no reciben ayudas públicas y obtienen la educación, la sanidad o las pensiones en el mercado privado”. ¿Esto es socialdemocracia? Yo no la quiero.

Así, no me extraña el que la filosofa estadounidense, Nancy Fraser, diga en su artículo “El final del neoliberalismo progresista”: “En lo que a mi respecta, no derramé ninguna lágrima por la derrota del neoliberalismo progresista (de Hillary Clinton). Es verdad, hay mucho que temer en una administración Trump racista, antiemigrante y antiecológica. En esta situación, no solo hay peligros, también oportunidades: La posibilidad de construir una Nueva Izquierda”. Que en España, Europa y el mundo ocurra lo mismo.

Por su parte, José Carlos Díez -elegido por la Gestora para que dirija el programa económico que el Partido Socialista presentará en el 39º Congreso-, en su libro: "La economía no da la felicidad pero ayuda a conseguirla”, escribe: “Yo me identifico con los valores del Partido Demócrata estadounidense, con figuras como John F. Kennedy o Barack Obama, así como con sus equipos económicos. Me considero un liberal, aunque en el sentido anglosajón”. Ya sé que  ese modelo no representa el ala más conservadora del liberalismo. No obstante, los liberales de las terceras vías disfrazados de izquierdas, han hundido el socialismo, cuando el liberalismo no es izquierda, ni nunca lo será. Señor Díez, su liberalismo no me interesa, los socialistas somos otra cosa y nos merecemos lo mejor.

La posible candidata, Susana Díaz, viene diciendo: “El PSOE no es ni de izquierdas ni de derechas”. Y suele repetir, “ni de izquierdas ni de derechas”. Lo que me hace preguntar, ¿esta señora es de Izquierdas? Por su parte Pedro Sánchez asegura: “El PSOE es de izquierdas, para gobiernos de izquierdas y hacer políticas de izquierdas”. La diferencia de uno y otro planteamiento ideológico es abismal.

Muchas personas pensamos que si el PSOE continúa inclinado al liberalismo de la derecha, más pronto que tarde desaparecerá o llegará a ser insignificante, como le ha pasado al Pasok en Grecia. Y como le acaba de ocurrir al Partido Socialista francés en las elecciones primarias, por realizar desde el Gobierno la confusa política liberal progresista que no satisface y le va a llevar  a ser el tercero en influencia política en el país galo. Hoy, si la socialdemocracia mundial se quiere salvar, tiene que dar un vistoso y real giro a la izquierda, lo cual en España solo lo puede hacer Pedro Sánchez.   

En Francia, el socialista Bendit Hamon, después de ganar las primarias al socioliberal Manuel Valls, ha afirmado: “La izquierda levanta la cabeza”. En Alemania, él que será candidato socialdemócrata, Martín Schulz, comenta: “El foco central de la política del SPD deben ser los trabajadores, que han hecho posible que Alemania sea una gran potencia económica. Esta gente se han ganado el respeto por lo que han hecho por nuestro país”.

Sí en EEUU, el Partido Demócrata por dejar de defender los intereses de los trabajadores y hacerlo por los valores de los poderosos de Wall Street, gobierna Donald Trump; en España, el supuesto acercamiento del susanismo a las empresas del Ibex-35 produciría el mismo efecto. En consecuencia, la opción sanchista es la mejor para el Partido Socialista y la que yo defiendo.

Pedro es el candidato de la base y el de la salvación del Partido Socialista. Sí no se ve así, los oculistas hacen milagros. En su visita del día 4 a Zaragoza, no podré asistir al acto. Vaya desde aquí... mi más fuerte aplauso.


03.02.2017                                                            Fernando Bolea Rubio
                                                                Sindicalista

viernes, 20 de enero de 2017

Más votos para Sánchez



En el PSOE el que no corre, vuela. Patxi López parecía que era uno de los más firmes apoyos que Pedro Sánchez tenía. Pero como otros que, se van arrastrando por la política para  subsistir económicamente, al final le ha clavado el puñal presentándose él mismo como candidato a la secretaría general; cuando sabe, que no tiene ninguna posibilidad de llegar a ella. Por supuesto, la operación esta siendo un autentico fracaso, porque a los afiliados y militantes no se convencen con engaños, ni marañas; sino con verdades y demostraciones de coherencia, haciendo realidad lo que se piensa y dice.

Principio este, que López no ha seguido en el Parlamento al haberse abstenido para que la derecha de, Mariano Rajoy, gobernará. Sánchez no lo hizo, costándole la secretaría general y el acta de diputado que, es mucho, por ser fiel a sus ideas socialistas, con la simpatía y admiración de las bases.

Durante todo el tiempo, el aparato del partido ha estado maniobrando en contra de Pedro y a favor de la andaluza Susana Díaz. Sin embargo, el resultado ha sido adverso al pretendido, dado que se sabe que entre ella y él las elecciones primarias las ganaría Sánchez, por lo que han debido pretender dividir a los votantes que suponían ganadores, con esta burda maniobra. Detrás de esta argucia, se cree que esta Alfredo Pérez Rubalcaba, con incidencia demostrada en el nuevo aspirante; ocultándose su figura para confundir a los afiliados y con un doble fin en forma de pinza. López le quitaría votos a Pedro y él seguiría apoyando a Díaz para aumentar los suyos. En definitiva, que uno al presentarse le restaría posibilidades a Pedro y el otro también apoyando a su contrincante, como hará en Andalucía en un acto ya anunciado.

Deben pensar que los militantes son cortos de vista y no ven nada. Si bien por lo que observo, no es así ni mucho menos. El rechazo a esta treta es casi unánime. En estos días, Patxi no ha conseguido atraerse mínimamente a los “sanchistas”, demostrándose que su plan es un error. En todo caso, le podría quitar votos a Díaz, si siguen con esta burda maniobra. Como Antonio Pérez Tapias dice: “López podría dividir el voto del sector de Susana Díaz. E incluso habla de una posible convergencia, ya que sus figuras se podrían complementar, al no distanciarse tanto, porque la candidatura de López procede de la estructura del partido”. Añadiendo, pero son las bases las que deben decidir votando: “O aparato o bases socialistas”.

Se sospecha que la convergencia de ambos sería para cubrir el flaco frente susanista de ser una simple candidatura andalucista, que no cubriría todo el territorio nacional. Y menos aún, sí finalmente la gestora no deja votar a los socialistas del PSC en las primarias, como pienso que va a ocurrir. Según el digital Público: “Rubalcaba y Díaz aparcan el pulso (ya conocido) para evitar la fractura norte-sur del PSOE”.

Para solventar ese inconveniente, en 1974 con el objetivo de que Felipe González, le pudiera arrebatar la dirección del partido a Rodolfo Llopis, se formalizó el llamado “pacto del Betis”, el eje Bilbao-Sevilla, un acuerdo entre socialistas vascos y andaluces que se unieron con ese fin. Pues bien, se sospecha que el vasco, Patxi López, se ha podido comprometer a tapar esa grieta del susanismo, reeditando un procedimiento similar. Como siempre he pensado, hay que dudar siempre de los políticos que no tienen otro medio de vida que la política, como en este caso puede ocurrir.

De todas maneras este relato va a terminar pronto. Pedro Sánchez ya ha anunciado que la próxima semana inicia una ruta por toda España para “escuchar a los militantes” y así, anunciar su candidatura al liderazgo del PSOE. En todo caso, tranquilidad y sabiduría. Dejemos que él, maneje los tiempos a su voluntad y conveniencia. ¿Se presentará Susana Díaz a las primarias? Seguro que sí, entre otras cosas debido a la posible perdida de la mayoría electoral que en Andalucía tiene. Según el sondeo del Estudio General de Opinión Pública de Andalucía (Egopa), realizado entre el 3 de noviembre y el 12 de diciembre. El PSOE ganaría las elecciones autonómicas, pero cae casi siete puntos, recibiendo el apoyo del 28,6 % de los andaluces, mientras el PP se quedaría con el 26,2 %. Habría empate técnico PSOE-PP, con la desventaja de que los populares podrían gobernar con Ciudadanos. En estas circunstancias, posiblemente su mejor opción personal sea coger el AVE a Madrid, con la vista puesta en el partido o en el Senado.

Lo mismo ocurre en Asturias, donde el partido se desangra por el papel de Javier Fernández al frente de la gestora, poniendo en peligro la presidencia del Principado. Cuando la política se hace mal, nada puede salir bien. Al final se acabará, en más votos para Sánchez. 

Rosa Luxemburgo decía: “Si no se avanza hacia el socialismo solo queda la barbarie”. El ala derechista del partido no tolera que el partido de un pequeño giro a la izquierda. Por eso hace las barbaries que denunciamos. Pero no lo conseguirán... la fuerza esta en nuestra mano.


20.01.2017                                                       Fernando Bolea Rubio
                                                               Sindicalista