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Zaragoza, Aragón, Spain
Sindicalista de UGT Zaragoza entre 1977 a 2006. Periodo en el que fue uno de los refundadores de UGT Zaragoza, Sº de Acción Reivindicativa de UGT Zaragoza, Sº General de UGT en General Motors España, Presidente del Comité de Empresa de GM España, Sº General de UGT Metal Zaragoza, miembro del Comité Confederal de UGT y formó parte del Comité Europeo y Mundial de General Motors .

viernes, 20 de abril de 2018

Rajoy, campeón de la derecha



Las ideologías marcan el comportamiento en la política. Por muchas otras apreciaciones que se puedan alegar, éstas son tan simples que solo se dividen en dos: en izquierda y derecha. En líneas generales se puede decir que, al menos teóricamente, la izquierda pretende utilizar el capital público para beneficiar a las clases bajas y medias de la población, con criterios de igualdad y desarrollando el país. Mientras que la derecha usa lo público para lucrarse de él, recortando el Estado del bienestar, para pagar menos impuestos, al objeto de que las personas humildes no se puedan favorecer de su capital.

Así, al presidente, Mariano Rajoy, hay que situarlo en su contexto. En cuáles son sus fines ideológicos, para valorar si los aplica o no y lo que suponen el alcance de los mismos. Pues bien, podemos decir que para él y los suyos, el susodicho personaje es un fenómeno... cumpliendo a rajatabla la biblia de la derecha y del oculto gran capital. Una muestra de ello es, el que con su reforma laboral de 2012, ha reducido tanto los salarios y las condiciones de trabajo que hoy en día, en el mejor de los casos, los trabajadores españoles “son pobres con empleo”, de lo cual los malos empresarios están encantados. Con los recortes presupuestarios que introdujo en sanidad, educación, investigación, infraestructuras, España ha perdido parte de su valor social y económico. Los pensionistas van camino de la miseria más absoluta. La juventud huye despavorida al extranjero. El país ya es totalmente de la derecha, como el Partido Popular quería conseguir, cuando accedió al Gobierno en 2011. Configurándose Rajoy como el gran campeón de la derecha, de aquí y de la Europa entera.

En consecuencia hay que reconocer, que Mariano Rajoy es un buen político. Están muy equivocados los que aseguran que no lo es. Es bueno, claro está, para él y para la derecha que representa, no para el conjunto de la sociedad. Sin embargo, no se puede decir como hace la izquierda, que Rajoy y el PP gobiernan mal y se tienen que ir. Lo hacen estupendamente, en base a los criterios ideológicos que los definen.

Por lo tanto, debe ser en esta realidad ideológica donde la izquierda debe centrar su oposición al Gobierno. Ella tiene que seguir hablando con la gente, pero primera y fundamentalmente de esto. Dando una respuesta global, no tantas parciales como ahora ocurre cuyo efecto es menor. Las mareas de sanidad, educación, pensionistas, invadiendo las calles por separado, demuestran el malestar existente y poco más. En las luchas de los setenta que fueron las más efectivas, el movimiento obrero centró el mensaje, luchaba contra el franquismo, la democracia y la libertad; lográndose los tres objetivos, en unas peores circunstancias porque las diferencias ideológicas y de clase eran más acentuadas. Pero no se dividieron las fuerzas, todos íbamos a lo mismo, con el mismo grito e igual mensaje. Ahora el clamor general debería ser pelear por la ideología que más nos interese, que en mi opinión es la socialdemócrata, dejando claro a todo el mundo qué es la derecha y para qué sirve.

A los hijos e hijas hay que hablarles de ideología, para que entiendan la política y el mundo que les rodea. La derecha ya sabemos lo que es, mas en la izquierda los jóvenes no distinguen entre unas opciones y otras, apoyando por lo general al que más grita, o al que más horas de TV acumula, aunque no sepa lo que dice ni lo que pretende. Hay que hablarles de socialismo, comunismo, anarquismo, como siempre se ha hecho y quizá actualmente con mayor ahínco, dado que como el fenómeno Podemos demuestra, una cadena de TV puede hacer que la izquierda se rompa, para que no sea alternativa de gobierno; pretendiendo de paso, que ganen las derechas del Partido Popular y Ciudadanos. La situación está muy mal. No se puede perder el tiempo en exquisiteces. Quitemos la venda que no deja ver y actuemos en consecuencia.

En la propia socialdemocracia europea, hay una herida de muerte. Las bases siguen siendo socialistas, a la vez que la mayoría de los cargos orgánicos y políticos se han vuelto de derechas. Las pruebas son fáciles de obtener, sígase la trayectoria de Felipe González -el que en su día nos hizo llorar en los mítines-; de François Hollande que ha destrozado el socialismo francés; Matteo Renzi, con su estrago italiano. ¡Y lo que nos queda por ver!


20. 04. 2014                        Fernando Bolea Rubio
                                                         Sindicalista

viernes, 23 de junio de 2017

Socialista o neoliberal

Pedro Sánchez dirige de nuevo la nave socialista. El 39º Congreso del 16-18 de junio, lo ha ratificado como secretario general por el 70% de los votos, un 20% más de los que obtuvo en las elecciones primarias que ganó. Sea pues, bienvenido de nuevo al liderazgo del partido, en el que seguirá contando con mi humilde apoyo de militante. A la vez que, muestro mi satisfacción, porque por fin veo materializados principios y reivindicaciones sociales y socialistas en el programa aprobado. Pedro se ha comprometido a subir las pensiones, el salario mínimo, a derogar la reforma laboral, a recuperar la negociación colectiva y optar por la conciliación laboral.

Sánchez se ha acompañado en la comisión ejecutiva -como secretario de empleo-, por el sindicalista, Toni Ferrer, que sin duda es la persona que mejor conoce los estragos laborales que la derecha del Partido Popular ha hecho desde el Gobierno. Sí hubiera algún olvido importante, Toni lo recordará. Ya que como dice: “El PSOE está obligado a recuperar su alianza con la clase trabajadora”. Algo que ya ha empezado a hacer, porque por primera vez los secretarios generales de UGT y CCOO, Pepe Álvarez y Fernández Toxo, intervinieron en el acto de apertura del congreso socialista.

El Partido Socialista se ha actualizado, aunque como Sánchez dice: “El nuevo PSOE es el de siempre” -no el de los últimos años, de triste recuerdo-. Por supuesto, sigue siendo socialdemócrata y, como se dice, estratégicamente situado en la izquierda para ganar el centroizquierda. La presidenta del partido, Cristina Narbona, subraya que el PSOE no solo debe ser de izquierdas sino “parecerlo”. Y, añade: “La sociedad está esperando a un partido de izquierdas para gobernar con los pies en el suelo, pero con los ojos mirando al cielo y con ambición”. E, igualmente comenta, “en  el PSOE no sobra nadie que asuma reorientar el socialismo español”. La elección de esta mujer es magnífica por su gran valía. Lo mismo que son destacables por su mérito y entrega: Margarita Robles, ahora portavoz en el Congreso y la aragonesa Susana Sumelzo que, se hace cargo de la política municipal, después de haber sido la principal valedora de Pedro Sánchez en Aragón.

De las resoluciones del congreso, la que más ruido político y mediático ha hecho, ha sido el aprobarse la condición de que España llegue a ser plurinacional. El plurinacionalismo ayuda a evitar la división de sociedades en estados o países, significando que hay varias naciones que forman un cuerpo dentro de una comunidad organizada. En concreto, según la resolución socialista sería, una “nación de naciones” pero con un estado único que evitaría los referéndum de autodeterminación para salir o no de España, que con tanto ahínco los independentistas catalanes defienden hoy, quedando al acecho los vascos y gallegos.

Pedro Sánchez y el Partido Socialista Catalán (PSC) hacen esta sagaz propuesta, para evitar la paralización que el Presidente Mariano Rajoy está teniendo con Cataluña. Mientras en esa comunidad, se mantiene el alto porcentaje de independentismo, sin que el Estado español sepa que hacer, excepto enviar jueces con porras. El tema catalán esta podrido por culpa del PP, siendo necesario que el PSOE dirija el Estado para cubrir esa carencia. Rajoy es incapaz de solventar el independentismo catalán, únicamente Sánchez lo podrá hacer y para eso se prepara.

En este blog he escrito dos artículos referentes al problema catalán: “Cataluña la política sin fin”, en octubre de 2014; “Cabos sueltos”, en septiembre de 2015. No obstante, lo que estos días no es entendible es, que mientras la socialdemocracia catalana y española se esfuerzan por integrar a Cataluña y para que éste sea un único país; se quiera hacer oposición interna en el partido utilizando la plurinacionalidad, como torpemente Susana Díaz hace. Ella quiso mostrar su incomodidad con el carácter plurinacional de España, que el congreso del PSOE había aprobado el día anterior (17-J), declarando en los medios: “Yo me siento cómoda con el artículo 2 de la constitución y de ahí no me voy a mover”.

Pues bien, como las falsedades tienen corto recorrido, en el libro: “Al fondo a la izquierda” que el periodista y tertuliano, Jesús Maraña, acaba de publicar (pagina 325), se hace referencia a una entrevista que en primavera le hizo a Susana Díaz, en la que ella le dijo: “Mira, te voy a confesar algo. Yo creo que algún día habrá que reconocer que somos un estado plurinacional, y asumir a todos los efectos que Cataluña tiene singularidades. Lo complicado es hacerlo sin provocar desigualdades”. ¿Vas a defender expresamente que España es un estado plurinacional?, le preguntó; “En su momento, cuando toque, paso a paso”. Confirmándose con  claridad que, si ella hubiera sido la secretaria general, hubiera hecho lo mismo. De todas maneras, después de las elecciones primarias que perdió, Susana Díaz a nivel nacional es historia. Y todo lo que pueda decir, cada vez importará menos fuera de Andalucía.

En el articulo de opinión “El PSOE siempre a la altura”, que Pedro Sánchez ha publicado en El Mundo, escribe: “A crear ese espacio de diálogo y trabajo parlamentario conjunto llamaremos a las fuerzas del cambio y a los colectivos sociales en las próximas semanas. Y lo haremos mirando a todos los progresistas que quieran un cambio político en España”. “Pero si continúan los vetos -entre Podemos y Ciudadanos-, buscaré decididamente ese apoyo mayoritario al cambio en las urnas”.  

Me parece muy bien, pero en ese diálogo tengo pocas esperanzas. Tanto Iglesias como Rivera quieren ser presidentes del gobierno e, ideologías aparte, por eso se llevan tal mal. El Partido Socialista tiene que marcar más distancia electoral con Podemos y Ciudadanos, para que sus tesis puedan salir adelante. Como ya lo hace, el partido se tiene que dedicar a crecer más, dando solidez a su condición de líder de la oposición, como primera cualidad, para una buena gobernabilidad posterior. Ya hay encuestas con un empate técnico entre el PP y el PSOE. Pedro Sánchez será el próximo presidente del gobierno.

El secretario de organización, José Luis Ábalos ha dicho: “No renunciamos a pactar con Podemos, pero tienen que madurar”. Margarita Robles: “La victoria de Sánchez esta poniendo nerviosos al gobierno y al PP”.

Para el portavoz, Oscar Puente, el 39º Congreso Federal que se ha cerrado supondrá: “El final de la etapa de las baronías en el PSOE”. Rajoy le ha pedido a Sánchez moderación y éste a aquel decencia, decencia y ejemplaridad. Algo que con la corrupción -del no me acuerdo, no me consta, lo desconozco-, no tiene ni tendrá.

En el interior del partido, los afiliados tenemos que convivir entre los que luchamos para que el partido sea socialdemócrata de verdad; con los colegas que siguen las directrices de Felipe González, Pérez Rubalcaba, Susana Díaz, de hacer un gobierno neoliberal de coalición PP-PSOE-Ciudadanos. Hay que elegir entre ser socialista o neoliberal... No hay más.


23.06.2017                                                                 Fernando Bolea Rubio
                                                         Sindicalista

  



viernes, 9 de junio de 2017

Primer paso a la Moncloa

Después del rotundo triunfo de Pedro Sánchez en las elecciones primarias, es como si en el PSOE se hubiera utilizado un suavizante infantil. De pronto los ánimos se han relajado, aparentemente al menos; las tremendas aspiraciones políticas personales, se han quedado en una tensa calma. En definitiva, la fractura es menor de lo que se esperaba. El 39º Congreso Federal del 16-18 de junio, se presenta pacifico y con mayoría sanchista; lo que permitirá que el secretario general podrá hacer, por fin, una comisión ejecutiva propia con una mayoría afín. Sí todo sale bien, se habrá dado el primer paso para llevar a Pedro a la Moncloa, lo cual es un avance impresionante que, gracias a él y a los afiliados, el socialismo español ha escrito en los libros de historia.

Así, las encuestas empiezan a recoger el cambio que se esta produciendo. Conocemos dos, una de El País y otra de ABC que, aunque ninguna es fiable por su procedencia, van marcando la tendencia al alza del Partido Socialista de Sánchez, dado que ambas sitúan al PSOE a menos de 5  puntos del PP. La última le da al PP un 30,7% y 127 diputados (10 menos); al PSOE el 25.9% y 100 diputados (15 más); Podemos 17,8% con 56 diputados (15 menos); Ciudadanos 15,4% y 41 diputados (9 más). Viéndose en ella claramente, que lo que el PP pierde lo recoge Ciudadanos, lo mismo que el PSOE acumula la caída de Podemos. Apenas hay cambio de voto entre bloques ideológicos. En la izquierda hay trasvase de un millón de votos de Podemos al PSOE, siendo la suma de ambos la misma 156 diputados.

En la de El País, el PP obtendría un 25,9% y el PSOE el 22,8%, 3,1 puntos menos. Un 10% de los que votaron a Iglesias lo harían hoy por Sánchez. La mayoría de españoles (54%) aprecia su vuelta al liderazgo socialista y el partido consolida el segundo puesto detrás del PP, alejándose del sorpaso de Podemos.

Espero y deseo que todo este avance favorable, sirva para abrir los ojos a los barones y a los Felipe y compañía para que vean y analicen el partido tal como es, sin volverse a equivocar. Aún quedando lastimosos residuos, como la frase de Susana Díaz al perder las primarias: “Ni me rindo, ni entrego mis armas”. Ni el eterno resentimiento del perdedor de oficio, Eduardo Madina, que no soporta quedarse atrás, después de haber fracasado en dos primarias con Pedro.  Ahora se habla de que volverán a intentar el derribo de Sánchez dentro de dos años; pero en mi opinión es solo palabrería, porque no tendrán nada que hacer, debido a que la nueva socialdemocracia que se va a hacer lo impedirá.

El segundo paso en el camino a la presidencia del Gobierno, Pedro lo dará cuando se convierta en el líder indiscutible de la izquierda, habiendo situado a Pablo Iglesias en el lugar que según la analítica política debe desempeñar, que será menor al que ahora tiene. Con la moción de censura que ha presentado a Mariano Rajoy, demuestra una vez más quien es. Un oportunista, celoso de Sánchez, que desearía ocupar su lugar en vez de estar cayendo cada día más. Con esta moción, Iglesias trata de imitar a Felipe González, que con su moción de censura a Adolfo Suárez en 1980, se dio a conocer como hombre de estado lo que le permitió ganar las elecciones en 1982. Sin embargo, un líder no se hace imitando a otro líder, se hace siendo uno mismo y diferente a los demás.

Sí me han parecido muy oportunas las palabras del buen sindicalista, Toni Ferrer, ya jubilado y destacado sanchista al afirmar: “Los cambios no van a depender solo de él, sino de una política de alianzas en la que no solo haya proclamas, sino que hay que mojarse en asuntos concretos”. El exdirigente de UGT se refiere a Podemos que ha “colocado la moción de censura como prioridad de su agenda política”. Como ha dicho la valiente, Adriana Lastra: “Rajoy es censurable pero Iglesias no es presidenciable”.  

Presuntamente Iglesias cogió popularidad, como consecuencia de la pinza del PP y la Sexta-TV, contra el PSOE, al objeto de dividir a la izquierda para que no fuera alternativa de gobierno. Se ha dicho que actúa como un auténtico quintacolumnista en los momentos precisos (persona que sirve a los intereses contrarios del grupo al que pertenece), y si bien no es verdad se comporta como tal. Recordemos que si Podemos se hubiera abstenido, en la investidura de Sánchez -en marzo de 2016-, ahora Rajoy no sería presidente del Gobierno.

Pedro Sánchez ha comentado que se siente “muy próximo” a los votantes de Podemos, ya que muchos son hijos de socialistas; a la vez, que le ha dicho a Pablo Manuel Iglesias: “Haz lo que quieras hacer, pero no me digas lo que tengo que hacer yo”. Para el periodista y escritor, Ernesto Ekaizer: “La moción de censura es en verdad una maniobra para perjudicar a Pedro Sánchez porque si ganaba las primarias (como ha hecho) podría quitarle muchos votos a Podemos”.

En un documento interno titulado: “Éramos pocos y llegó Sánchez” se llega a decir “ni un segundo de descanso a Sánchez”. Califican de auténtica amenaza aniquiladora el regreso del exsecretario general socialista, llegando a comentar que podría intentar pactar una moción de censura con el PNV y con Ciudadanos. El documento interno de Podemos revela que su prioridad no es echar al PP sino ganar al PSOE. Hay mucho trabajo por delante.

Para el asesor económico sanchista, el histórico Manuel Escudero: “La propuesta económica de Pedro Sánchez es antineoliberal”. Defienden una nueva socialdemocracia para que el Congreso debata y acoja esta línea política. Su objetivo básico del programa económico y social se resume en una frase: “Empleo y salario decente para todos, empezando por los jóvenes”. Con una Alianza Social de Progreso, en unidad de acción con fuerzas de izquierda y los sindicatos.

Sánchez ha señalado el camino del PSOE con su lema del Congreso: “Somos la izquierda... la única alternativa real”. Me gusta.


9.06.2017                                                                            Fernando Bolea Rubio

                                                         Sindicalista

sábado, 27 de mayo de 2017

Pedro Sánchez ganó

En las elecciones primarias del Partido Socialista de 21 de mayo, ganó el candidato de la militancia, Pedro Sánchez, con el resultado espectacular del 50,26% de los votos emitidos, 10,36 puntos más que Susana Díaz 39,90%. Patxi López obtuvo el 9,84%. En concreto Pedro consiguió lo que parecía imposible, un 0,52% más, que la suma del resultado de los otros dos candidatos juntos. Así, Sánchez recibió: 74.805 votos, Díaz 59.392, Patxi López 14.652. La participación fue alta, de los 187.815 militantes socialistas, votaron el 79,83%. Por lo tanto, Pedro ha vuelto a ser el secretario general del PSOE, ocupando de nuevo su despacho en la calle Ferraz. Si bien, entre el 16-18 de junio tendrá lugar el 39º Congreso Federal del PSOE, para elegir una comisión ejecutiva a la medida del viejo-nuevo líder, Pedro Sánchez; así como, para decidir el programa y la política a seguir.

La hazaña del secretario general ha sido impresionante. Ha vencido al fuerte “susanismo” andaluz y a la demagogia que Susana Díaz emplea, al aparato organizativo del partido, a los barones declarados en pie de guerra contra él, a los Guerra, Bono, Madina, Soraya Rodríguez, Patxi López, los Carmona de turno, Lambán, Page, Ximo Puig, Javier Fernández, la gestora; a los tertulianos generalmente decantados en contra suya; a los manejos de las empresas del Ibex, los capitales ocultos, los mercados, banqueros sin escrúpulos; al PP, Podemos, C´s, a la derecha con sus feroces mensajes desestabilizadores; a dos expresidentes del Gobierno; El ABC, El País, La SER, La Razón, El Mundo, 13tv, Intereconomía, RTVE, al Rojo Vivo de La Sexta, la televisiva Ana Rosa; al no ser los medios de comunicación objetivos y disparar siempre, contra la esperanza que nacía.

Sin embargo, ha tenido firmes aliados y defensores en los afiliados del partido, como con los avales y la votación se ha demostrado. Y diré más, el comportamiento de los militantes ha sido magistral, dado que han dejado patente querer al PSOE y estar a la altura que la política requería; librando en mi opinión, a la socialdemocracia española de un seguro retroceso que,  hubiera sido temible para las clases media y trabajadora de nuestro país. Pedro Sánchez ha trabajado mucho, su esfuerzo ha sido abismal, pero la mayoría de los militantes socialistas hemos estado junto a él, respondiendo bien.

De todas maneras y a pesar de las anunciadas divisiones y calamidades que, ocurrirían en España y en el partido si Sánchez ganaba; como en el congreso de junio se podrá ver, en el PSOE no se van a dar enfrentamientos sin retorno a la amistad, entre los afiliados y casi ninguno abandonará la organización. Porque los socialistas de verdad, a veces somos muy apasionados hablando, pero también nos consideramos muy del PSOE, hecho este que evitará las fatalidades dichas. 

Los socialistas -entre ellos muchos sindicalistas de UGT y CCOO- estamos curtidos en mil batallas y no enfrentamos todos los días a las injusticias. Por eso, lo ocurrido el 1 de octubre en el comité federal y tres días antes con la renuncia de 17 miembros de su ejecutiva, obligando a Pedro a dimitir, son inmoralidades que no se olvidan ni toleran. La frase de Susana Díaz: “A éste (Pedro Sánchez) lo quiero muerto hoy”, es de tal desfachatez que insultó a los socialistas y les abrió los ojos para  conocer mejor al caballo de la subasta. En su libro: “Los IDUS de octubre”, Josep Borrell -defensor de Sánchez- explica perfectamente todo lo que ha ocurrido desde los fracasos electorales y la pérdida de afiliados desde Zapatero y Rubalcaba -cuando Sánchez y Podemos no estaban- hasta hoy. Lo mismo que se puede  hacer leyendo este blog, donde desde hace 7 años he venido analizando cada 15 días a tiempo real, los principales acontecimientos sindicales, socialistas y de la política ocurridos en España y la Unión Europea.

Según Borrell: “El declive empieza con la gran caída de 2011 con Rubalcaba como candidato. En el 2011 perdió 4,3 millones de votos, el 38% de los votos del 2008, y 15,9 puntos porcentuales, del 44% al 28,7%, o un 34% menos de apoyo electoral relativo. Todo ello supuso la pérdida de 59 diputados”.

Ocultado estos datos con frases tan insípidas como soy una ganadora y Pedro un perdedor, las falacias no se han impuesto. Al final, Susana Díaz ha resultado ser una líder de “cartón piedra”, no querida desde Despeñaperros para arriba y poco más. Para mi es difícil de entender, como los barones se han equivocado tanto con ella.

Ahora esta señora dice, que no dará la batalla en el inminente congreso federal dejando libertad para que las agrupaciones locales lleguen a acuerdos de integración, comenzando por la suya, la de Triana. El destacado defensor de Sánchez, José Luis Ábalos, da por “finiquitado” el “susanismo” tras las primarias del PSOE. Sánchez quiere un congreso federal de unidad de cohesión. Para “El ojo izquierdo” en la SER: “Integrar sí, pero renovar y limpiar también”.

Susana sigue diciendo que ahora, “lo que toca es arrimar el hombro y ayudar y apoyar a Pedro Sánchez”, cuando Pedro ganó las primarias anteriores también dijo lo mismo. El extremeño,  Guillermo Fernández Vara ha ofrecido su apoyo ante su “victoria rotunda”, al tiempo que pedía “generosidad y humildad”. En Aragón dicen que “todos serán Pedro Sánchez”. ¿Por qué será, que todo esto no me lo creo?

Para José Félix Tezanos: “El de Sánchez es un fenómeno sobre el que se escribirán libros”. De momento, según el sondeo de El Mundo de Sigma dos de mayo: “El PSOE, con Pedro Sánchez, subiría hasta el 28,2% y estaría a menos de 2 (1,7) puntos de superar al PP”. Que los escépticos... no lloren más.


26.05.2017                                                                      Fernando Bolea Rubio
                                                                       Sindicalista    

viernes, 12 de mayo de 2017

Pedro Sánchez ganará



El movimiento socialista que Pedro Sánchez impulsa va en aumento y en mi opinión, ya nadie lo parará. Por lo que cabe afirmar que, el día 21 de mayo, Pedro ganará las elecciones primarias, siendo a mi juicio lo mejor que puede ocurrir. Habla en actos llenos a rebosar, cuando en los de Susana Díaz y Patxi López la asistencia es mucho menor. Al expresidente susanista, José Luis Rodríguez Zapatero, se le ha visto dirigiéndose a cien personas. En los socialistas y la izquierda resurge la ilusión interna y externa, después de años de decaimiento por la política ideológicamente fallida que se ha vivido.

Renace la esperanza de tener un futuro en el que poder luchar, con la mejor herramienta para hacerlo, un Partido Socialista Obrero Español realista dedicándose de verdad a la política que le es propia y mayormente los afiliados y españoles desean. Con una pretensión sencilla, que se legisle para ellos, o al menos no en su contra, como demasiadas veces ocurre. 

Díaz decía: “Quiero arrasar en las primarias”. Sin embargo, los susanistas se llevaron una descomunal sorpresa, por la cifra tan elevada de avales que los sanchistas presentaron y sin el apoyo orgánico del “aparato”. Ella 60.231 avales validos, él 53.693. En definitiva, entre ellos se ha dado un empate técnico, quedando Patxi López relegado a la tercera posición, con 10.886. Los avales de Sánchez han vuelto a la realidad a Díaz y a sus barones amigos que, en el Comité Federal de 1 de octubre pasado, forzaron a que Pedro Sánchez saliera de la secretaria general del PSOE. Se han asustado tanto al ver que pueden perder las primarias, que los jefes susanistas y sus satélites afines, se han lanzado en tromba para inútilmente tratar de cambiar la trayectoria del aire purificador.  

Ya recorre las TVs, el llegado del Partido Popular, Guillermo Fernández Vara, poniendo en duda las elecciones primarias. El diario El País -en cuyo consejo editorial esta Rubalcaba-, con unos sucios artículos y editoriales desde el punto de vista de la objetividad, tituló el día 6: “Primarias para que” y el 10: “Corbyn, Hamon, Sánchez... el abismo”, cuando la culpa de todo lo que les ocurre a los laboristas ingleses y a los socialistas franceses y españoles no la tienen ellos, los candidatos actuales; sino las desviaciones cometidas por los líderes anteriores. Han recogido avales con procedimientos antisocialistas y mezquinos de amenaza, yendo uno por uno, para no dejar rastro, pero todo se sabe; sin tener en cuenta, que los avales son públicos y el voto del día 21 secreto. ¿Así quieren ganar?, emborronando la pizarra perderán más. 

En Diario 16, Juan Antonio Molina, publicó  un buen articulo titulado: “A un sector del PSOE le estorba el socialismo. Cuando Abel Caballero afirma que el PSOE no es de izquierdas sino socialdemócrata” -como si no fueran lo mismo- “o Felipe González confiesa que él en cuestión de valores va ligero de equipaje o Susana Díaz declara que acercarse a las bases no es democratico, algo nos dice que hay un sector del PSOE donde lo que verdaderamente estorba es el socialismo”.

Y así, la realidad se va imponiendo. La candidatura de la presidenta de La Junta de Andalucía está preocupada, porque no logra quitarse la “etiqueta de candidata del Ibex y de las elites del país”. 

Sí es de agradecer que, Iñaki Gabilondo, critique con toda razón a, Felipe González, en la Cadena SER, por apoyar activamente a Susana Díaz, porque podría haber templado los ánimos amortiguando los choques y tendiendo puentes”. Y según él, “ha arruinado esa posibilidad al intervenir de forma activa, casi agresiva, a favor de una de las partes”. 

Si Susana ganara, estoy seguro de que ésta sería la última vez que en el Partido Socialista se celebraban elecciones primarias, votando los afiliados para elegir a los candidatos. Lo que no ocurrirá, porque hasta en el semanario Tiempo publican: “Que a día de hoy, Susana Díaz es, de los tres candidatos, la que menos apoyo tiene entre los votantes socialistas”. Quizá esta señora no sepa que, una retirada a tiempo es una victoria.

En Francia el socialismo da risa. El 7 de mayo, en la segunda vuelta, Macron ganó a la ultraderechista Le Pen por un 66%-33,9%, por lo que la Unión Europea respiró tranquila. Incluso, el socialista y último primer ministro, Manuel Valls, se ha emocionado tanto con el resultado, que se ha ido del Partido Socialista diciendo que esta muerto, cuando él es uno de los causantes. Pidiendo el ingreso en el movimiento socioliberal de Macron, ahora llamado: La republica en marcha. Aunque ¡En Marcha! se niega a aceptarlo porque no cumple sus criterios.

Que pena me da. ¿François Hollande se irá también? Por lo menos estando en la derecha ya no engañarán a nadie. Tal como vemos, los socioliberales se integran en la derecha  sin complejos. Aquí, ¿Harán lo mismo? Muchos sí.

Un candidato socialista ha de estar con los trabajadores y las clases media y baja de cada país. Sí no es así, los monos bailan.

La presidencia de Macron será una nueva vuelta de tuerca a favor del neoliberalismo y de anulación de la socialdemocracia. Un claro paso atrás... en la descaminada  trayectoria de la izquierda europea.

12.05.2017                                                                    Fernando Bolea Rubio
                                                 Sindicalista

viernes, 28 de abril de 2017

Izquierdas a la deriva

Desde hace muchos años, la izquierda va a la deriva y sin capacidad de remontar. Cayó el Partido Socialista griego, al ser hoy irrelevante políticamente. Y ha seguido el hundimiento. El Partido Comunista e Izquierda Unida han caído en el olvido. En marzo, los socialdemócratas holandeses pasaron de 38 a 10 escaños. En las Elecciones Presidenciales francesas de 23 de abril, el Partido Socialista francés se ha ido abajo, al pasar de gobernar con mayoría absoluta a conseguir un 6% de votos. Y, el partido haberse dividido, en tres opciones electorales diferentes. La perdedora y hundida del candidato, Benoit Hamon -que había ganado las elecciones primarias internas al aspirante oficial, Manuel Valls-; la llamada de la Francia Insumisa de, Jean-Luc Mélenchon -queriendo recoger el efecto Podemos de España, con el 18,62%-; junto a la tercera papeleta del ganador, Emmanuel Macron, que con su nuevo partido socioliberal, En Marche!, logró el 23,11%.

La derecha republicana de, François Fillon, por unos fraudulentos sueldos públicos a su familia paso de ser el favorito en las encuestas a bajar al 19,81%. El 7 de mayo, en la segunda vuelta, Macron se enfrentará a la extrema derecha de Marine Le Pen, al quedarse la segunda con el  23,08%. Ella ha recibido muchos votos de la clase trabajadora, al no sentirse la misma escuchada y respaldada por la izquierda en sus deseos y aspiraciones. Tanto ha sido así que, conocidos los resultados, Le Pen tuvo la desfachatez de presentarse como “la candidata del pueblo”. Fue, lo que faltaba por oír.  

Estos resultados electorales, son un estrepitoso fracaso de la política de derechas realizada por el Presidente, François Hollande y la de su primer ministro, Manuel Valls. Cuando en abril de 2012, celebramos el triunfo socialista francés, en mi artículo: “La izquierda por caminos confusos” yo  me preguntaba: ¿Si ese era el inicio de un giro político en la Unión Europea, que reemplazará a los conservadores que gobernaban a pleno placer? Pues no, nada ha sido así.

Los socialistas han gobernado sin escuchar a todos los suyos, ni atender sus demandas y allí tienen el resultado. Ahora se dice que el neoliberal Macron, es el sucesor de Hollande y que hasta Valls le ha votado en vez de hacerlo por el candidato socialista, Hamon, como era su obligación. Y claro, así ¿dónde van? Sólo demuestran que han engañado a los franceses, dado que si el presidente y el primer ministro en el fondo eran socioliberales, ¿porqué han estado cinco años falseando un discurso socialdemócrata, en el cual no creían?

Con todo, lo peor es que ninguna de las tres derivaciones del socialismo, va en la línea correcta para satisfacer las inquietudes de la izquierda. Yo no quiero ninguna de ellas para Europa y mi país. Me explicaré. Con la de Benoit Hamon, se ha demostrado que los ciudadanos están más a la izquierda y por eso votaron en mayor proporción a Jean-Luc Mélenchon, lo que demuestra que los proyectos de izquierda no se pueden hacer a medias, debiendo ser claros y concisos aunque no sean ambiciosos. La insumisión de este último, no me parece del todo correcta, dado que pretender imitar al Podemos español, cuando este partido está aletargado y en una fase de reposición con tal enfrentamiento entre los líderes, que hasta dudo que lleguen unidos al tercer Vistalegre. Para Josep Ramoneda: “Podemos es la izquierda juguetona”. La que hace cosquillas y los poderes contrarios se ríen. Queda por tratar la iniciativa socioliberal de Macron, a la que le pronostico un rotundo fracaso, porque desde la utopía de ni de izquierdas ni de derechas, no podrá gobernar.

Susana Díaz, esta tratando de utilizar estos resultados para en las elecciones primarias socialistas, hacer campaña a su favor simpatizando con Macron. Que se quede totalmente con él, ya que a la izquierda de verdad ese personaje no nos satisface. El Partido Socialista correcto será, el que no contradiga la palabra dada a los electores, como ha hecho Pedro Sánchez; el que se sitúa en su propio terreno ideológico, la socialdemocracia, defendiendo con ahínco las ideas que le son propias; sin olvidar entre las prioridades, los derechos de la clase trabajadora que mayormente le apoya; no estando con la derecha, sino enfrente; con suma atención en el desempleo, la formación y emancipación de los jóvenes, con sensibilidad hacia las mujeres, los jubilados, la sanidad, la dependencia, recuperando y mejorando el Estado del bienestar perdido.

Con un programa tan sencillo, la izquierda volvería a recuperar la confianza que ha perdido y la política socialista sería útil, necesaria y ganadora. En Francia, ¿alguien hará una política así? Emmanuel Macron ¡NO! Sí podría hacerse algo, entre los socialistas de Benoit Hamon y los insumisos de Jean-Luc Mélenchon. Pero como aquí ocurre, será difícil entenderse porque el socioliberalismo lo impregna todo.

Pensando en el futuro de la izquierda, en España los socialistas tienen que empezar a preguntarse si están mas cerca del PP o de Podemos. En mi caso, la respuesta es rápida y rotunda, con la derecha nunca, jamás. Sin embargo, el presidente de la gestora socialista, Javier Fernández, no lo tiene tan claro... Así nos va.


18.04.2017                                                            Fernando Bolea Rubio
                                                                    Sindicalista

viernes, 14 de abril de 2017

Carme Chacón en el recuerdo



El 9 de abril, Carme Chacón nos dejó de muerte repentina, a los 46 años de edad. Padecía una cardiopatía congénita, por la que los médicos le habían recetado una vida sin apuros que, ella desafió para ser madre, con la política, dando clases, en mítines, viajando, jugando al baloncesto. Resumía irónicamente su enfermedad, como que tenía “el corazón al revés”. No quería vivir a medias. Gravedad esta, que desconocíamos interna y popularmente. Agradecía que sus padres nunca la educaran como a una enferma. Fue asombroso su concurrido funeral, con cientos de personas que quisieron darle el último adiós en la capilla ardiente en la sede de Ferraz, junto a infinidad de políticos de todas las ideologías y de los actuales candidatos socialistas a las  elecciones primarias.

Todos aseguraban que había sido valiente. Y yo añadiría y muy honesta, en estos tiempos de la asquerosa corrupción. Todos los políticos no son iguales. Sin duda recordaba los principios de su abuelo materno, el anarquista Francisco Piqueras, nacido en Alcubierre (los Monegros) del que decía: “Soy nieta de un aragonés indomable”.

Carme fue la primera candidata renovadora que tuvo el PSOE. En su pugna con Alfredo Pérez Rubalcaba por dirigir el partido, yo escribí en este Blog dos artículos a su favor: “Un buen candidato y una mejor candidata”, en enero de 2012, y “Un secretario y una líder”, en febrero del mismo año. En este último decía: “Por su valía como dirigente y porque su firme y fresco mensaje de cambio, ha conectado sustancialmente con el deseo de renovación y de giro político más a la izquierda de las bases”. Como Miquel Iceta ha declarado ahora: “Ella siempre comprometida en la renovación socialista”. Mas como el día 11 ha publicado el editorial del Periodico de Aragón: “Pero la vieja guardia, entonces como ahora, se mostró alérgica a los cambios”.


Así fue. Todo se dilucidó en el 38 Congreso, entre el 3 y el 5 de febrero de 2012 en Sevilla. Como escribí entonces: “En mi opinión, la candidata llegó a la ciudad con el congreso ganado, dado que como quedó patente por testigos presénciales y la prensa, principalmente movimientos influyentes de la vieja guardia (Felipe-Guerra) lograron cambiar algunos votos, siendo suficientes para variar el resultado”. El día 11 de Abril de este año, Enric Juliana, publico en La Vanguardia que “Gaspar Zarrias y José Blanco, la noche del 3 al 4 de febrero de 2012 visitaron habitación por habitación a delegados andaluces -el congreso se celebraba en el hotel Renacimiento- para pedirles que cambiasen el voto”. De manera que, Alfredo Pérez Rubalcaba ganó ese congreso tan trascendental para el PSOE, por sólo 22 votos. Continuando el gran declive del partido que, dura hasta hoy, porque ese hombre no valía para liderar nada y se limitó a realizar una fiel oposición al PP, siendo un auténtico desastre.

Sin embargo, Carme Chacón en su participación en el congreso, en una magnífica intervención, dirigió su mensaje al interior del partido y a la sociedad -que se había propuesto rescatar el voto joven decepcionado con Zapatero-, con el claro fin de levantar el ánimo del PSOE. De recuperar la confianza de la sangría de los votantes perdidos en las elecciones de 20 de noviembre de 2011. Rubalcaba ya había tenido su oportunidad tres meses antes, como cabeza de lista en esos comicios del 20-N, sin haber mejorado en nada, el descalabro que las encuestas vaticinaban. La pérdida fue de un 15% y 4,3 millones de votos. Horroroso, aunque él no tuvo toda la culpa, influyendo la calamitosa política de los dos últimos años de Zapatero, que Alfredo avaló también como vicepresidente del Ejecutivo.

Por consiguiente, la opción Rubalcaba ya había muerto en el fracaso electoral más estrepitoso conocido hasta entonces, siendo totalmente necesario, elegir un nuevo secretario o secretaria general que fuera a la vez el candidato en las elecciones de cuatro años después. Pues bien, esto que resultaba tan fácil de comprender no cabía en la dura cabeza de Felipe González. Yo pienso, más bien, que no quería que la renovación interna viera la luz, ni con Carme, aunque se decía que era “la niña de Felipe”. De hecho no demostró que así fuera, ya que cuando vio que ella iba a ganar, se dedicó a manipular a delegados por habitaciones y pasillos, uno a uno, para que cambiarán su voto logrando de esta manera los 22 votos ganadores. Con Pedro Sánchez ha hecho lo mismo, solo él quiere poner y quitar lideres a su voluntad, comportándose como un auténtico descerebrado, igual que si fuese el “El Hermano Mayor vela por ti” de la novela 1984 de George Orwell.


¿Qué hubiera ocurrido con ella como secretaría general y candidata del gobierno? Yo pienso que no habría mejorado los resultados de Pedro Sánchez, dado que el mal venía de lejos y el partido estaba hundido y seco de confianza. Por supuesto, habría tenido un mensaje más hondo y renovador que Alfredo. Y quizá Podemos, sin los años de Rubalcaba no hubiera obtenido tan fácilmente, cinco millones de votos. Que el Gran Hermano se apunte este fracaso.

No obstante, en Carme detectaba una contradicción. ¿Cómo era posible que hace cinco años abanderada la renovación y el cambio de los estilos caducos del partido socialista, y ahora estuviera apoyando a Susana Díaz como candidata? Cuando se sabe, que esta señora es puro aparato con la vieja cultura, que impide hasta que los pájaros vuelen. Seguramente, el apoyo que recibió de Andalucía en 2012, le obligaba a ello.   

Ahora Felipe González pide que la muerte de Chacón lleve al PSOE “a discutir de las cosas importantes”. ¿Para los afiliados y los españoles... o para las puertas giratorias que enriquecen? Habría que saberlo.


14.04.2017                                                                       Fernando Bolea Rubio
                                                                  Sindicalista